Monthly Archives: October 2015

Evento: Lawyer humor and the legal profession

Mi buen amigo Luis Fernando Pérez Hurtado estuvo la semana pasada en Stanford, para celebrar el 20 aniversario del  Stanford Program in International Legal Studies (SPILS), e hizo el favor de enviarme una foto de este evento que tiene una muy, pero muy, buena pinta:

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Será hoy jueves 29 de octubre de 2015 a partir de las 5pm. Estarán un par de comediantes, y el gran Marc Galanter, uno de los pocos juristas que ha teorizado, desde la sociología jurídica, sobre los chistes de abogados y, en general, sobre el humor en el Derecho.

Traduzco uno de los párrafos que incluye la invitación al evento:

“Los chistes sobre abogados son tan viejos como la misma profesión, y todos hemos sido objeto de ellos a lo largo de nuestras vidas profesionales. Incluso algunos han llegado al extremo de abandonar la profesión para dedicarse de tiempo completo a burlarse de los abogados. ¿Por qué las profesiones jurídicas dan tanto juego a los comediantes?  ¿Dicen algo los chistes sobre abogados respecto al derecho y la sociedad en general? ¿El humor legal ayuda o perjudica a la imagen de la profesión, o sencillamente es algo con lo que tenemos que vivir? ¿Expone verdades o propulsa los mitos sobre la ética de los abogados?”

Acá más información, y también el registro por si alguien anda por California, y así.

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Eventos: XVI Congreso Nacional y VI Latinoamericano de sociología jurídica

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Los días 28, 29 y 30 de octubre de 2015 en Santiago del Estero, Argentina, en la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales, y de la Salud de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, la Sociedad Argentina de Sociología Jurídica (SASJU) llevará a cabo el XVI Congreso Nacional y VI Latinoamericano de sociología jurídica, denominado: “Latinoamérica entre consensos y disensos, nuevos abordajes en Sociología Jurídica”.

La conferencia inaugural correrá a cargo de Raffaele De Giorgi, y en la clausura estarán Carlos Lista, Manuela González y Germán Silva.

El programa definitivo este:

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Y las comisiones de trabajo son estas:

12186411_186667701669340_6361439077564563528_o¡Ahí, como por la mesa 10, nos vemos!

La toga en el ejercicio profesional de la abogacía por Oscar Cruz Barney

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Hace algunos meses, al conversar con Octavio Martínez Michel sobre el ejercicio de la abogacía y la estética de esta profesión, me sugirió escribir para Borde Jurídico (el artículo ya se publicó, lo que hago este domingo es, sencillamente, replicarlo en el blog y ponerle fotitos) sobre el uso de la toga en el ejercicio profesional de los abogados. Sinceramente, la idea me entusiasmó muy poco. 

Creo que el uso de la toga es un tema menor. Aunque, no por ser un tema poco importante deja de tener alguna relevancia. Aun así, no creo que sea una cuestión a la que haya que dedicarle un artículo de opinión. Sin embargo, hay algunos juristas que sí lo creen. Y heme aquí escribiendo no sobre las togas, sino sobre los que están a favor de estas.

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Cruz Barney contemplando a Cruz Barney. Swarzeneger contemplando a Swarzeneger.

En específico, escribo contra el uso de las togas en la profesión por lo aducido en un artículo escrito por Oscar Cruz Barney, publicado en el número 26 de la revista Hechos y Derechos. Si dichas líneas hubiesen sido escritas por cualquier otra persona involucrada en el campo jurídico, lo ahí plasmado no me parecería tan alarmante. Pero al momento en que es, precisamente, este investigador de la UNAM quien ha fungido como uno de los principales impulsores, y artífices de la “Reforma constitucional en materia de colegiación y certificación profesionales”, que desde el año pasado se viene queriendo impulsar en México, y también de la recién difundida “Ley general de la abogacía mexicana”, vale la pena comenzar a preocuparse.


1. Ocurrencias y recetas

Alguna vez Octavio Paz afirmó que Carlos Monsiváis, “no era un hombre de ideas, sino de ocurrencias”. El solemne y renombrado Nobel mexicano, para criticar al tiempo que burlarse de la escritura de su colega ensayista, decidió endilgarle un concepto más bien empatado con la distracción y la falta de rigurosidad. “Paz es un hombre de recetas”, respondió sagazmente Monsiváis, para avivar la futura polémica que no llegó a mayores.

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Una forma de entender las ocurrencias es empatándolas con lo insultante y lo desdeñoso. Otra, es contemplarlas como ideas con posibilidades futuras. Postulados con un potencial descomunal. Imaginativas representaciones que, tarde que temprano, madurarán para abrir causes alternativos y mostrar otros caminos.

En un sentido, las recetas, en cambio, son instrucciones, enfáticas indicaciones que aspiran a la consecución de ciertos remedios. En otro, las recetas conllevan una fuerte dosis de moralidad inoportuna, claudicando de antemano imaginar algún tipo de procedimiento alternativo. Estas marcan tajante y dictatorialmente el camino a seguir. Pueden resultar o no, pero el componente que implica la corrección un desperfecto de forma indefectible está presente.

Ahora bien, una cosa son las ocurrencias y las recetas y otra cosa son los disparates.

Lo que escribe Cruz Barney no son ocurrencias, ni tampoco recetas, son disparates disfrazados de razones, argumentos edulcorados y sin ningún tipo sustento. Algo dicho fuera de razón.

2. Contra los disparates que aducen los que están a favor de las togas

A continuación, se analizan algunos de los disparates del artículo. El autor escribe que la toga:

  • “Es una vestimenta propia de la profesión de abogado”
    • No, esto es falso. En todo caso, la toga sería la vestimenta propia de un tipo de abogado. Muchos de los problemas al querer teorizar, o realizar algún intento por corregir la profesión, radican precisamente en esta confusión, en generalizar y englobar a todos los diferentes tipos de abogados en uno solo.
  • “Es una prenda que colabora en la dignificación del ejercicio profesional”,
    • Decir que algo colabora por el solo hecho de decirlo no es suficiente. Habría que justificar porqué la toga colabora a la dignificación profesional. Lamentablemente en este caso no se dice nada.
  • “Permite igualar en presencia a los profesionales del derecho en el foro, entre ellos y respecto al juez”.
    • Si esto fuera verdad, significaría que por no usar togas en México, desde hace ya muchos años, nos encontramos en una situación que contraviene cuestiones sustanciales en el ejercicio forense como igualdad ante la ley y debido proceso. Incluso eso de “igualar en presencia” asoma una idea elitista que puede rayar en la discriminación.
  • (Se usa en países tales como) “Brasil, Francia, Italia, España, Inglaterra, Turquía, etcétera”
    • Desconozco qué tan dignificada está la profesión en Turquía por usar la toga, quiero creer que el autor lo sabe. En fin, así como existen países donde se usa toga, también existen muchos otros donde no se usa (países, por ejemplo, como Argentina, Chile, China, Dinamarca, Perú, Suecia, Israel), y esto, por la variedad y divergencia de sus sistemas, sus operadores y sobre todo su cultura jurídica, no es un factor que colabore a dignificar la profesión.

3. De historias a historias

En el artículo en cuestión, Cruz Barney narra los orígenes de la toga. No dudo que alguien encuentre interesante lo ahí plasmado, quizás los modistas, las diseñadoras de ropa, o aquellas personas con interés en la industria textil, no lo sé. Lo cierto es que para los fines pretendidos, el autor antes que aportar razones que justifiquen retomar el uso de la toga en la profesión, utiliza el argumento histórico de manera ornamental.

Y es que hay de historias a historias. Historias que sirven para decorar argumentos, como las que narra el autor, u otro tipo de historias que develan fisuras y quiebres al analizar un fenómeno determinado… La de la toga en el ejercicio de la abogacía, por ejemplo.

Pese a que algunos niegan el parentesco de la toga romana con la indumentaria del abogado, es pertinente suponer que debido a la preeminencia del derecho en tales épocas, este terminó por delinear aspectos que encontrarían cauce de manera colateral en la eventual profesionalización de la abogacía. Así, la toga, como vestimenta característica de los romanos, tuvo un rol destacado en dichos asuntos.

ponerse-la-togaLa toga en la sociedad romana reflejó la condición de quien la portaba, distinguiendo inicialmente a los ciudadanos de los extranjeros y después categorizando de forma general las distintas funciones sociales y políticas desarrolladas en Roma, considerando que la indumentaria forma parte del ser humano y tiene una significación social evidente, como bien lo ha dicho Bengoa Vázquez Varela.

Pese a que, los abogados no estaban propiamente obligados a vestir un atuendo específico en sus comparecencias ante los tribunales, lo cierto es que, prácticamente en todos los países del mundo la acción de la justicia se asocia con el uso de ciertas ropas (por ejemplo, el traje y la corbata donde no se usa toga) y la utilización de determinadas enseñas, como ha escrito Luis Zarraluqui en “De togas, pelucas y otros adminículos”, en Lex Nova – La Revista.

Tal como, afirma Lucía Becker, “en la puesta en escena, el vestuario también tiene su dramaturgia y cuenta una historia, por medio del lenguaje visual con el espectador que comunica y se convierte en signo de lo que quiere decir”. Por tanto, el uso de togas en la actividad forense romana cumplía una embrionaria función de diferenciación social, en aras de mantener un cierto respeto en el ejercicio de la abogacía.

Luego de criticar el uso de la toga en la profesión, y presentar otra visión histórica que no necesariamente se empata con el fervor por la misma, a continuación se intentará develar algunos atavismos que al día de hoy todavía se encuentran vigentes, para después desplegar algunas propuestas sobre el tema.

4.  Atavismos vigentes

Aunque cada vez son menos los países en los que obligatoriamente se requiere el uso de una toga para comparecer en juicio por parte del abogado, la imagen social del mismo se mantiene enfocada en tratar de distinguirse de los demás.

En un estudio correlacional de 2003, un profesor colombiano, Mauricio Rojas, descubrió, a través de una pequeña muestra en la Universidad del Rosario, Colombia, que es en la que se desempeña, que antes que la preparación profesional, la ética, las competencias comunicativas o la honestidad, es la presentación personal el aspecto más valorado socialmente en el abogado. Y aunque dicha investigación no puede ser representativa o lo suficientemente amplia para obtener conclusiones generales, sí nos recuerda que la profesión de los abogados se ve al final del día como una profesión de formalismos, de gestión de relaciones públicas.

5. Recetas, ocurrencias y hasta disparates para “dignificar” la profesión de abogado

Se necesita discutir tanto recetas como ocurrencias para tratar de hacer algo con el ejercicio de la abogacía en México.

Si de lo que se trata es de “dignificar” la profesión, creo que antes que pensar en atuendos, en vanos e inaccesibles códigos deontológicos, en reformas abstrusas y poco realistas, se debería intentar acercar el derecho a la experiencia cotidiana.

20080508174208-honore-daumier-5Luchar contra ese hermetismo que tanto caracteriza la cuestión jurídica y hacerla más accesible no solo para sus operadores, sino, y sobre todo, para la sociedad. Para llevar a cabo esto, antes que reunir a un grupo de expertos cuya visión de la profesión sea totalmente idílica, o proponer lo de siempre para que nunca se cambie nada, haría falta aportar recetas y ocurrencias. Razones y argumentos antes que disparates.

A continuación, algunas recetas, ocurrencias y hasta disparates para “dignificar” la profesión de abogado:

– Recetas

  • Reforma del lenguaje jurídico.
  • Ampliar y fortalecer la figura de los defensores de oficio.
  • Promoción y difusión de métodos alternativos de resolución de conflictos como la mediación, la conciliación, o el diálogo.
  • Reforma en materia de educación jurídica.

– Ocurrencias

  • Exámenes estandarizados para titularse.
  • Tazar los honorarios.
  • Manuales de estilo y redacción de demandas.

– Disparates

  • Uso obligatorio de pelucas.
  • Latín como lenguaje oficial en la redacción de demandas.

7. Conclusión

Espero sinceramente que estas líneas no provoquen que se abra una petición en change.org contra las togas, tampoco que se genere algún tipo de debate al respecto, ni mucho menos se levante el más mínimo interés sobre el tema.

Que esto suceda así, sería una buena señal de la poca importancia que tiene el uso de la toga en la abogacía. Suficiente tenemos con un artículo de Cruz Barney y este lamentable intento por replicar disparates.


A continuación replico el artículo sobre el que habla este post, publicado en el número 26 (Marzo – Abril 2015) de la revista Hechos y Derechos.

Back To The Future y la abolición de la abogacía

El gato está sobre el felpudo, pero yo no lo creo. Por tanto, el león no es como lo pintan, ni el futuro está escrito. Finalmente llegó el día en que Marty Mcfly y el Dr. Emmett L. Brown, “Doc”, viajaron en el tiempo.

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Hoy es 21 de octubre de 2015, y pues eso. El futuro, según la clásica saga cinematográfica ochentera “Back to the future / Volver al futuro”, no es como lo imaginó Robert Zemeckis. O bueno, algunas cosas sí, otras tantas no. Una de estas últimas, la abolición de los abogados…

En una escena de la segunda película de la trilogía, al momento en que en el futuro “Doc” le muestra el periódico al protagonista de la película, es posible encontrar el siguiente diálogo:

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Una traducción al español sería más o menos así…

  • ¡Mira lo que le pasó a tu hijo!
  • Después de 2 horas de estar arrestado, Marty Mcfly Jr. fue juzgado, condenado, y sentenciado a 15 años en la prisión estatal
  • ¿En tan solo 2 horas?
  • El sistema de justicia funciona de forma expedita, ahora que en el futuro han abolido a los abogados.

La idea de abolir la profesión, como solución final a todos los problemas que conlleva la misma, ha permanecido latente en el imaginario colectivo, ya sea por medio de diversas manifestaciones culturales (como en Los Simpsons), o incluso revelada en casos concretos de nuestro propio devenir histórico (por ejemplo, en 1791, cuando los revolucionarios franceses eliminaron la orden y los cuerpos de abogados).

Sin embargo, resulta difícil pensar que un mundo sin abogados puede ser un mundo mejor, pues habrá que mencionar su rol preponderante en la construcción de múltiples instituciones jurídico-políticas que han servido de sustento a nuestra civilización y en igual sentido han hecho posible la efectividad de los derechos de las personas.

Los abogados, al 21 de octubre del 2015, siguen existiendo. Volver al futuro se equivocó… Tanto así que el auto de Mcfly, el famosísimo DeLorean, desde hace unos meses se encuentra protagonizando un pleito en tribunales.

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Bien dicen, que no hay que pensar en el futuro porque este termina llegando muy pronto. Acá encuentran la nota.

Memes sobre Carmén Salinas y el “mijito tú que estudiaste…”

Hace ya varias semanas, en México, se pusieron de moda unos memes relacionados con las profesiones y lo sobrevalorado que está ostentar las mismas. O algo así entendí, o quise entender. Yo qué sé.

Los memes, obviamente, utilizaban la imagen de la actriz mexicana por excelencia que, por lo general, protagoniza a mamás y abuelas en las telenovelas, es decir doña Carmen Salinas (olvidaba que además de actriz ahora también es diputada del PRI).

Carmen Salinas es un tema en sí misma, pero hoy no hablaré de Carmen Salinas. Alguna vez lo intenté, y todo salió mal, haha. Me insultaron bien chingón, y hasta cuestionaron mi origen terrestre. En fin (acá el artículo del que hablo que se publicó en La Silla Rota).

Volviendo al tema.. Los memes inician con una frase que es la siguiente:

Mijito tú que estudiaste ____________ (aquí va cualquier profesión)…

Y continúan con un chiste que postula, a mi entender, un par de ideas:

  1. La primera que es la importancia que tiene la madre en México. Que por más títulos, estudios, conocimientos, lo que sea, a la madre (o a la abuela) se le obedece y se le respeta, y se le hace caso. De ahí que no sea “mi hijito”, sino “mijito”, que conjuga al posesivo y al diminutivo para resaltar la subordinación maternal (precisamente, hoy que es día de la madre en Argentina, sobre la madre también he escrito un poco acá en otro post).
  2. La segunda que se empata con lo que decía de lo sobrevalorado de las profesiones, antes se creía que con una licenciatura era más que suficiente para tener un próspero futuro. Y no. Ahora se cree que con maestría, incluso con varias, y más si son del extranjero, pero tampoco. Estudiar formalmente no conlleva la seguridad de conseguir un trabajo. De hecho, no conlleva la seguridad de nada.

Justo me acordé de una consigna rayada en una pared en Madrid, por Arganzuela, un día que salí a caminar y que le tomé una fotografía:

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Ni hablar. Me he encontrado algunos bueno, otros no tanto, y otros sinceramente pésimos. Me di a la tarea de recolectar aquellos que tuvieran relación con los abogados, con el derecho en general. Y me encontré los siguientes:

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Esos memes. Y otras cuántas líneas sueltas que siguen esta lógica pero no los encontré en memes:

  • Mijito, tú que estudiaste derecho, vete derechito por las tortillas.
  • Mijito, tú que estudiaste derecho, trae la regla pa hacer una linea en el cuaderno.
  • Mijito, tú que estudiaste derecho, llévame a un buen buffet que tengo un chingo de hambre.
  • Mijito, tú que estudiaste derecho penal, enséñale a los pendejos de la selección a no fallar los penales.
  • Mijito, tú que estudiaste derecho familiar, saca los alimentos del refrigerador.
  • Mijito, tú que estudiaste derecho, acompáñame a cobrarle a la doña lo de la tanda.
  • Mijito, tú que estudiaste derecho, vete derechito a la chingada.

8 preguntas sobre abogados (y algo más) a Carlos Emilio Arenas Bátiz

El pasado día lunes 7 de septiembre de 2015, en el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Nuevo León (TSJNL), tuve la oportunidad de entrevistar a Carlos Emilio Arenas Bátiz (Ciudad de México, 1960).

Carlos_Arenaz_Batiz_nuevo_titular_Tribunal_Justicia_Nuevo_Leon3ago15_WEBEl actual Magistrado Presidente del TSJNL, Carlos Arenas, tiene una trayectoria tremenda que no se puede obviar. Es abogado por la UNAM, con una maestría en Estudios Internacionales por la Universidad de Leeds, y otra en Derecho Público por la UANL, y, recientemente, también doctor en Derecho por esta misma Institución. Profesionalmente hablando ha estado casi en todo, desde ser litigante privado, pasando por Talleres Gráficos de México, la UNAM, el IMSS, la PGR, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, hasta terminar involucrado en la impartición de justicia local.

Esta vez, no seré yo quien hable de las cualidades personales y profesionales de Carlos. Me limito a decir que suscribo todas y cada una de las palabras escritas por mi mejor amiga, Ivonne Garza, en una editorial publicada en el periódico El Norte de Grupo Reforma, con motivo de su reciente elección como Presidente. Bueno, miento. Sí hablaré un poco, pero prometo que solo un poco…

Tuve a Carlos, digo perdón, en aquellos tiempos al maestro Arenas, como profesor de “Derecho Procesal III (Penal)”, al cursar mi licenciatura en la Facultad Libre de Derecho de Monterrey (FLDM), en un lejano y difuso mmm, ¿puede ser?, 2006 o 2007. Recuerdo que sus clases me gustaban mucho, también que esa combinación entre la teoría y la práctica que resulta clave en materias profundamente aburridas como “las procesales”, recuerdo su claridad expositiva y su gran capacidad didáctica.

Con un pie en la academia y otro en la judicatura, Carlos siempre ha contado con legitimidad para llevar a cabo su trabajo. Sus labores se empatan con desplegar una cierta actitud de sensatez y humildad para con la sociedad a la que juzga (y a la que al mismo tiempo instruye a través de su actividad docente), de saber que sus decisiones, no claudican terminantemente un largo proceso jurídico.

Prueba de esto último fue la pachanga jurídica que desató en 2011, cuando emitió la primera sentencia en México, en la que se inaplicó un tipo penal contrario a los derechos humanos.

COUUUHoUAAEDPmBMéxico, a veces, muy seguido peca de un centralismo patético, que obnubila, y muchas veces desatiende y menosprecia, cualquier acontecimiento que se haga fuera de la capital. En ese momento, Monterrey, gracias a su razonamiento y a la sentencia dictada en el Toca Penal 43/11, se convirtió en el centro de debate jurídico, y este se armó bien a todo dar en blogs, en clases de penal, en seminarios de constitucional, en bares y cantinas a lo largo y ancho de la República…, tanto que incluso llegó hasta el ahora extinto programa de radio de Carmen Aristegui. Abro paréntesis. Si a alguien le interesa por acá un buen análisis de lo sucedido en palabras de Sergio Méndez Silva, y acá también el debate que se armó en el blog de José Roldán Xopa. Cierro paréntesis.

En lo personal, recuerdo con mucho cariño dicha época, pues recién entraba a trabajar como profesor de planta a la FLDM, y “el dire” nos había encomendado a la profesora Pilar Frech y a mi una especie de algo que pudiera acercar el derecho a la cotidianidad y desinformalizar la formalidad, y aligerar el aburrimiento, que caracterizan a los eventos jurídicos. Entre los dos ideamos los “Diálogos en la Libre”, y el primer invitado fue Carlos, y bueno la rompió, el impulso que dio al proyecto, y el voto de confianza al mismo, estando abierto a las críticas, y a cambiar un poco los esquemas a los que estábamos acostumbrados, fue crucial para que los “Diálogos” al día de hoy subsistan, y que incluso no solo hayan sido replicados en otros foros, sino que también ahora cuenten con una versión corporativista.

Agradezco a Carlos por la entrevista, pero sobre todo por sus inolvidables clases, por su ejemplo, su confianza, su creatividad y su visión, también por hacer de Monterrey un espacio más fructífero para el estudio del derecho, por sus polémicas jurídicas, su institucionalidad, y al mismo tiempo su rebeldía. Por lo que estamos por comenzar. No me cansaré de decirlo, pero yo tengo la seguridad de que con unos mmm 10, o 15, Carlos Arenas por Estado, la impartición de justicia en México sería otra.

A continuación las 8 preguntas sobre abogados, y algo más a Carlos Emilio Arenas Batíz.


1. ¿Qué es lo primero que tienes en mente cuando escuchas la palabra abogado?

Carlos Emilio Arenas Batíz (CEAB): El conflicto que está detrás del abogado, y que este procurará resolver o evitar. El abogado para mi presupone un conflicto real o potencial.

2. Menciona el primer abogado o abogada (no importando sean profesionales, profesores, políticos o bien personajes de literatura, series de televisión o cine) que se te venga en mente.

CEAB: Pienso en mis profesores de la facultad de Derecho, quienes fueron los primeros abogados con los que tuve contacto y que admiré por varias razones. Algunos por su destreza en el litigio como Burgoa, otros porque eran muy versátiles porque también se encontraban en el campo de la literatura, o de la diplomacia, incluso algunos en el gobierno, estaba Miguel de la Madrid, Galindo Garfias, Jorge Carpizo, el maestro Diego Valadez.

3. Por lo que sé, al inicio de tu vida profesional ejerciste la abogacía a través de un despacho. ¿Cómo recuerdas esta experiencia?

CEAB: Muy bonita experiencia. Para mi sobre todo fue una experiencia que me dio seguridad personal. Yo a mitad de la carrera no sabía ni siquiera dónde se encontraban los tribunales, y eso me generaba mucha inseguridad, porque la familia, o cualquier amigo, se entera que estás estudiando derecho, te preguntan “Oye me quiero divorciar, ¿qué debo hacer?”, “Oye no me pagan la renta, ¿qué puedo hacer?, y como uno no tiene la experiencia en tribunales, te sientes inseguro. Hubo un momento en que no me gustaba ni decir que estudiaba derecho para que no me preguntaran cosas que yo no iba a sentirme seguro al contestar. Entonces, el haber entrado de pasante a este despacho fue fundamental en mi formación para adquirir seguridad.

4. ¿Cómo terminaste involucrado en el Poder Judicial? ¿Por qué preferiste la función jurisdiccional al ejercicio de la abogacía?

CEAB: Realmente creo que el desarrollo profesional puede ser de dos tipos. Hay gente que desde muy temprana edad tiene muy claros sus objetivos, y hay otros que conforme se vayan abriendo las oportunidades nos vamos metiendo. Así me pasó a mi.

Yo me imaginaba una carrera académica, trabajando en la UNAM, con el Dr. Carpizo, sucede que a él lo invitaron a la función pública, y nos llevó a varios. Después de una vorágine de cargos públicos, de carácter administrativo, hasta que llegué a ser secretario académico del Tribunal Electoral, y eso después me abrió la puerta para involucrarme en la función jurisdiccional.

5. ¿Deben los abogado saber cómo funciona el Poder Judicial?

CEAB: Indudablemente sí. Y esto tiene mucho que ver con lo que te contestaba hace un rato sobre la seguridad que te otorga este tipo de experiencias. Los abogados deben saber cómo funciona el Poder Judicial, y deben, en ese mismo sentido, tener esa confianza de que frente al conflicto puedan acudir a los tribunales y defender a sus clientes.

6. ¿Estás a favor o en contra del uso de la toga en la profesión?

CEAB: Advierto que en los jueces el uso de la toga le da cierta formalidad al derecho. Sí estaría de acuerdo con el uso de la toga en los jueces. El derecho, sobre todo en la impartición de justicia, también implica un juego de símbolos

Yo recuerdo cuando estaba en el Tribunal Electoral que nos tocó diseñar la sala de resolución, pues el arquitecto que contratamos, que era muy bueno, nos decía que no podíamos poner a los magistrados sentados simplemente en una mesa, porque entonces los justiciables los van a ver como cualquier otra persona, y no van a proyectar esa imagen de autoridad. Fue necesario por lo tanto hacer un estrado, colocar arriba los lugares de los magistrados, hacer una herradura para fomentar el debate, el escudo nacional. Es decir, hay símbolos no solamente en la actuación de los jueces, o en su apariencias, sino incluso en el lenguaje que utilizamos en las sentencias, yo creo que todo eso tiene algo de valor.

Desde luego estoy en contra de que al final de cuentas los símbolos predominen sobre el fondo. El fondo debe predominar sobre esos otros mensajes, vamos a decir no lingüísticos, pero también deben estar presentes.

7. A partir de la reforma constitucional en materia de derechos humanos y amparo de 2011, la discusión en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) del “Caso Radilla”, y la grave situación de violencia generalizada a causa de la guerra contra el narcotráfico, triste y lamentablemente se ha generado una especie de “moda” tanto en la teoría como en la práctica jurídica, respecto al tratamiento de los derechos humanos en México.

Una de las principales expresiones de este fenómeno se ha manifestado a través de una gran cantidad de demandas presentadas por abogados que alegan tratados y jurisprudencias internacionales sin rigurosidad alguna.

Como juzgador, ¿cuál es tu impresión sobre este fenómeno? ¿Qué se podría hacer para que los operadores jurídicos trabajaran de mejor manera el tema de los derechos humanos en México ?

CEAB: En efectos, los derechos humanos se han vuelto bandera, o a veces cliché, en prácticamente cualquier demanda que presentan los abogados.

Invocan los derechos humanos, y el principio pro persona, y la jurisprudencia de la Corte, y esperen que los jueces de oficio realicen el examen de constitucionalidad y convencionalidad de los temas que presentan. Digamos sí hay una abuso sobre esto. Los derechos humanos, como cualquier otra materia, deben tener su rigor técnico.

Pero pues esto es un fenómeno, como bien dices de moda, y el abogado litigante en la técnica del “escopetazo”, hace valer todos los argumentos posibles, incluyendo ese. Lo criticables es que, muy de vez en cuando, existen abogados que solo utilizan ese argumento, perdiendo de vista el rigor técnico.

8. Muchas veces parecería que el fenómenos jurídico carece de un anclaje fáctico, es decir que suele desvincularse de la sociedad, y limitarse a presentar una aparente severidad y precisión exclusivamente para sus operadores. Un hermetismo y aislamiento que no llega a incidir en el entorno. ¿Cómo hacer para que el Poder Judicial se vincule más con la sociedad?

CEAB: Bueno, precisamente, hace poco acaba de generarse este reporte llamado Justicia Cotidiana, y algo de lo que destaca es eso. Que una gran parte de la sociedad, no tiene acceso al poder judicial. Y en esa medida el Poder Judicial también queda aislado de la sociedad.

En México vivimos en una sociedad muy desigual. Y esa desigualdad no se resuelve sino se hace participar en ella a la impartición de justicia. Yo creo que una de las formas para resolver eso, es que el Poder Judicial se preocupe por hacer más grande la puerta de acceso a la justicia. Actualmente hay muchos conflictos que no vale la pena presentar frente a tribunales, porque no es redituable gastar en un abogado, no es redituable invertir un año en un proceso judicial, y por lo tanto son pequeños conflictos que quedan fuera de este sistema de justicia, pequeñas fracturas a la cultura de la legalidad y el Estado de Derecho.

El Poder Judicial en México debería encontrar las fórmulas para que también esos pequeños conflictos, y todos los conflictos de la sociedad, tuvieran acceso a la justicia. En otros países tenemos por ejemplo los “small claim courts” que son procedimientos muy rápidos, en un solo día, sin abogados, en México no lo tenemos y yo creo que si implementamos uno de estos modelos habrá una mayor relación del Poder Judicial con la sociedad, y al revés, de la sociedad con el Poder Judicial.

A continuación, te diré una serie de nombres conceptos y por asociación me gustaría que respondas lo primero que se te venga a la mente:

Música                              Conciertos
Ignacio Burgoa             Amparo
Caso Radilla                    Derechos humanos
Distrito Federal            Centralismo
Londres                            Big Ben
Pablo Escobar               Narcotráfico y Violencia
Leeds                                Donde nació mi hija
Jaime Rodríguez         El Bronco
Academia                        Mi vocación
Justicia                           Un anhelo
Luigi Ferrajoli             Excelente juez metido a filósofo
UNAM                              El mejor lugar para trabajar
Nuevo León                   Mi Estado adoptivo
Jorge Carpizo              Un ejemplo de vida
Café                                 Todos los días
SCJN                               Una Institución fuerte
Familia                         Lo primordial
Control de 

convencionalidad    Más un mito

Derecho                       El orden social
México                         Mi mundo

Sobre el copipeisteo. A propósito de la infografía de México SOS y los artículos de Edgar Elías Azar y Alejandro Martí

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Durante las ediciones de los años 2011 y 2012 del evento cultural más importante en México, casual y coincidentemente, los reflectores fueron acaparados por dos abogados. Dos abogados que aunque no necesariamente ejercen su profesión, no dejan de ser abogados.

De la edición del 2011 de Feria Internacional del Libro de Guadalajara, diré más bien poco, pues la verdad es que el presidente de la República no deja de superarse a sí mismo con sus equivocaciones. Me limito a recordar que el entonces precandidato del partido que institucionalizó la revolución, el Licenciado en Derecho por la Universidad Panamericana, Enrique Peña Nieto, al presentar su obra “México, la gran esperanza”, no supo responder a la pregunta de cuáles eran sus libros preferidos, confundiendo autores y terminando por asegurar que La Biblia, que aunque no la ha leído toda, era uno de sus favoritos.

ABRO PARÉNTESIS: Yo siempre desconfío y catalogo inmediatamente como personas no lectoras a aquellas que me dicen que La Biblia es su libro favorito, por cuatro motivos:

  1. La Biblia son muchos libros en uno, y de muchos autores; por lo que es poco probable que se pueda juzgar con el mismo criterio y rigor literario la obra en cuestión.
  2. Del Pentateuco, a excepción del Génesis y Éxodo, los otros tres libros son más aburridos que leer el artículo 27 constitucional o ver un partido de Rayados, con ese inicio tan lento, es probable que como el actual esposo de Angélica Rivera muchos hayamos abandonado ese proyecto después de las primeras cien o doscientas hojas.
  3. De los cuatro evangelios, yo la verdad prefiero el de Saramago, (no entraré en cuestiones de credibilidad que se me puede acusar de hereje, traidor o contradictorio) por simplemente encontrarlo más llevadero.
  4. La difícil cuestión de encuadrar los Salmos, no es tema menor; pues ya que si bien son parte de la misma obra, estos están considerados como cantos o poesías (existiendo unos lindísimos y bastante armónicos).
  5. Sospecho que para poder considerar a la Biblia como un libro favorito, también se deben conocer con igual o mayor profundidad cualquier otro de los considerados libros sagrados de tantas religiones existentes.

Nota aclaratoria: Desconfíen más de quienes no saben contar y desconfíen mucho más de los que desconfían. CIERRO PARÉNTESIS.

Me centraré en la edición del 2012 de la Feria, al momento en que el jurado que concede el premio FIL de Literatura a un determinado escritor por su trayectoria, se vio envuelto en una fuerte polémica por otorgárselo al Licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú, Alfredo Bryce-Echenique, acusado de plagio en múltiples ocasiones. El autor, al recibir previamente el premio para evitar altercados, buscó defenderse y al hacerlo cayó en fuertes contradicciones y una vez desesperado, optó por el insulto.

Situación triste, sin lugar a dudas… Pero (creo) un tanto explicable. Me explico.

En lo personal no tengo problemas con la copia, mmm…, bueno, vamos a ver. No tengo problemas siempre y cuando se encuentre bien referenciada y claramente delimitada.

Cuando tuve la oportunidad de dar clases, les decía a mis alumnos que no estaba peleado con el copipeist, solo que en caso de que decidieran utilizar esa (cansina, aburrida, y poco creativa) técnica, me dejaran, por favor, bien claro cuáles eran sus ideas y cuáles no, y de esas que no eran suyas, fundamentaran el motivo por el que dichas ideas se encontraban en su trabajo, o bien que las criticaran y las comentaran.

Entonces, para mi, andar copipeistiando alegremente por la vida, siempre que se cite la fuente, no me parece que esté mal. Estaría mal hacerlo y no citar la fuente. Y peor sería copipeistiar y que te cachen.

Escribo todo esto porque en días pasados ocurrió algo curioso.

En México, como ya se habrán enterado, desde hace un par de meses son tiempos de vacas gordas, épocas doradas, para escribir sobre abogados; esto debido a la reforma constitucional que se avecina sobre colegiación y certificación profesional. Todos tienen que decir algo al respecto. Da igual si nunca has estudiado el tema, o si ni siquiera te importa, tienes que decir algo porque ES el tema de moda. Está cool escribir sobre abogados y colegiación, y por qué no, ya que andamos en esas, también sobre ética profesional. Estás out (jurídicamente hablando) si al día de hoy no has dicho nada al respecto.

Sinceramente este blog para eso es, para aglutinar cualquier opinión que excepcionalmente existe sobre abogados, pero lo cierto es que me he visto rebasado…, son tantos los escritos que mejor claudiqué, tiré la toalla, pues la verdad es que me parece, y me incluyo, que nadie dice nada. Vueltas en círculos, perros persiguiéndose la colita. Rebuscadas digresiones teóricas, críticas muy críticas, benevolentes e idílicas recetas, bla bla bla, pocas implicaciones prácticas.

Prueba de esto, no es solo que se sigan utilizando los mismos argumentos, sino que también se siguen utilizando los mismos datos, para responder las mismas preguntas:

¿Cuántos abogados hay en México? ¿Cuántas escuelas de Derecho hay en México?

Y bueno, pues quién tiene estos datos. Pues poca gente la verdad. Poca gente que se ha puesto a chambear con seriedad en los mismos. Y que por lo tanto resultan valiosos. Tan valiosos que bien valdría la pena reconocer, o por lo menos citar, cuando se les refiere.

El Centro de Estudios sobre la Enseñanza y el Aprendizaje del Derecho, CEEAD, desde septiembre de 2014 emitió una relevante y novedosa infografía sobre el número de escuelas de derecho y abogados en México. Datos que no son menores, pues implicaron un arduo trabajo de investigación y recopilación información.

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A tan solo algunos días de que se dio a conocer dicha información, Miguel Carbonell replicó la información con su debida fuente en su columna de La Silla Rota. Sobre esto ya he escrito pero va de nuevo…

Los datos dan para mucho, pero muchísimo análisis. Incluso para una segunda parte de la tesis de Luis Fernando (acá encuentran la versión publicada por el IIJUNAM y el CEEAD). No obstante, la primer pregunta que surge después de leer dicha información es: ¿Existen demasiados abogados en México?

Y bueno, ¿quién más? ¿y quién mejor?, que el mismísimo y omnipresente Miguel Carbonell, que es más vivo que Cristiano Ronaldo dentro del área chica, —ABRO PARÉNTESIS (Fue Baudelaire el que dijo “Lo que es creado por el espíritu es más vivo que la materia”, ¿acaso, no será Carbonell un invento del cosmos?) CIERRRO PARÉNTESIS—, quien escribe de todo, e incluso de lo que todavía no ha pasado (ya he descrito a este peculiar jurista en otro post), el que responde a dicha pregunta en su columna de opinión en La Silla Rota, replicando los datos del CEEAD, y haciéndolo en un tiempo récord de solo 5 días después de que fue publicada la infografía. 

El artículo de Carbonell no lo copio, pues lo único que hace es transcribir en prosa la información del CEEAD con una introducción, relativa a que “La carrera de derecho es la tercera más demandada en México, según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO)” y con una conclusión de dos parrafitos. De cualquier manera acá está el link.

Vuelvo sobre el tema pues durante esta semana recibí una infografía de la asociación civil que preside y fundó Alejandro Martí, México SOS, la cual copia a la infografía del CEEAD. O sea, hahahaha, una infografía dentro de otra infografía, algo tipo Inception, o tipo Vicente Fernández cuando pinta cuadros al oleo de Vicente Fernández.

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¿Los que hicieron dicha infografía están copiando sin citar? Sí. Y eso está feo. Pero está más feo que no solo copien, sino que además copian mal, pues en México no se crean tres escuelas cada dos semanas, como dicen ellos, sino cada semana, como dice la infografía del CEEAD.

Pero bueno tampoco pasa mucho, no es propiamente un trabajo académico, ni una opinión editorial, además habrá que mencionar que el pasado 2deoctubrenoseolvida, en un escrito publicado en el periódico El Universal, el señor Martí, al hablar ZzzzzZzZzzzzzzzZzzZsobre colegiación, ahora sí cita la fuente del CEEAD (aunque también lo hace mal), como queriendo solventar lo sucedido, o reivindicar a los generadores de la información, o yo qué sé cuáles serán las razones por las que sí decide citar su fuente en el artículo pero no en la infografía.

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Lo cierto es que sería bastante burdo y grosero que en un artículo de opinión publicado en un importante periódico de circulación nacional se hiciera alusión a este tipo de datos y no se citara la fuente. Bien por el señor Martí que copipeistea y avisa. Dudo que exista alguien que tenga la desfachatez de no hacer esto.

Me equivoco. También durante esta semana, y también en una columna de opinión en El Universal, nada más y nada menos, que el mismísimo Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, Edgar Elías Azar, al hablar ZzzzzZzZzzzzzzzZzzZsobre colegiación, cita los datos del CEEAD sin referencia alguna.

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Como dijo una amiga, “¿cómo queremos profesionalizar abogados, si no actuamos de manera profesional cuando damos datos sobre la colegiación y certificación?” La pregunta, entonces, sería: ¿Quiénes profesionalizan a los que profesionalizan? Chale.

ABRO PARÉNTESIS No puedo pasar la oportunidad de comentar la foto del Magistrado. Hahaha, o sea da para un post entero, y mil memes, se me ocurren tres…

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CIERRO PARÉNTESIS. En fin.

Hay de maneras a maneras. Y también de operadores jurídicos a operadores jurídicos. De persona a personas. Un ejemplo, también con los datos del CEEAD, y también en El Universal (me voy percatando que este periódico es, posiblemente, el que más haya publicado cosas sobre abogados y colegiación, hmmm), que me parece acertado, o más que acertado que sencillamente se limita a sí hacer una referencia, y justificada, de los datos, fue a través de un artículo del Ministro Cossío, denominado: ¿Y los abogados?

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Como diría un compadre, si bien es cierto que la información que genera el CEEAD es pública y que todos la pueden utilizar, también lo es que un principio ético básico es el dar reconocimiento a las fuentes de las que obtenemos la información.

Más allá de lo patético que puede resultar la copipeistiada sin fuentes, del plagio y sus implicaciones éticas (agravadas cuando son llevadas a cabo por alguien que aspira a profesionalizar la profesión), me parece tan sensato como importante llamar la atención sobre la riqueza de citar fuentes, y lanzar una invitación a intentar abandonar la idea de que todos debemos ser grandes generadores de LAS ideas y LOS datos, de información novedosa, nueva, atractiva, de seguir queriendo descubrir el hilo negro.

El último libro que ha escrito Alfredo Bryce Echenique se titula Dándole pena a la tristeza, bastante adecuado para estos tiempos.

Eventos: “Los grandes retos del Derecho” en el Claustro de Sor Juana

Mañana viernes 2deoctubrenoseolivda, y el lunes 5, en el Claustro de Sor Juana, se llevarán a cabo las primeras jornadas académicas de Derecho.

Este es el programa del primer día:

9.00 a 9.30 horas. Inauguración. Dr. Rafael Estrada Michel – Director General del INACIPE / Autoridades de la Universidad del Claustro de Sor Juana

9.30 a 12.00 horas. Debate “Legalización de la Marihuana en México”. Moderador: Héctor Castañeda / Ponentes: Mtra. María del Carmen Fernández Cáceres – Directora de centros de integración juvenil / Dr. Vidal Llerenas Morales – Diputado por Morena

Y este el del segundo:

9.00 a 11.00 horas. “Igualdad de género en los Poderes Públicos”. Moderadora: Andrea Mondragón / Ponentes: Martha Angélica Tagle Martínez -Senadora Movimiento Ciudadano / Mtra. María Vallarta Vázquez – Consejo de la judicatura federal / Mtra. Catalina Ruiz Navarro – Articulista y columnista en diferentes medios

11:15 a 13:15 horas. “Grandes retos del Derecho” / Moderador: Alejandro Gómez / Mtro. Juan Jesús Garza Onofre – Facultad Libre de Derecho de Monterrey / Mtro. Iván García Gárate – Profesor de la Universidad del Claustro de Sor Juana

14.30 a 16.00 “El Juicio de Amparo hoy en México” / Moderadora: Ana Anzaldua / Ponentes: Lic. Ileana Moreno Ramírez – Secretaria de acuerdos de la ponencia del ministro Franco / Mtra. Graciela Rodríguez Manzo- Litiga, Organización de Litigio Estratégico

16.00 – 17.00 Taller de elaboración de amparos.

A la gente que ande en el DeFe. Allá nos vemos.


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Definición (alternativa) de falacia

Todo mal, todo tarde, toda a última hora” “Todo mal, todo tarde, toda a última hora“, mi mantra predilecto, o mi futuro epitafio, da igual.

Hoy, en los últimos minutos del plazo establecido, terminé la tesina con la que concluye la quinta edición del Máster en Argumentación Jurídica por la Universidad de Alicante.

manoua1El saldo de haber elegido estudiar con los alicantinos, a todas luces, es positivo. No le pondría pero alguno. Sinceramente  recomendaría a cualquier persona el programa, bueno no es cierto, a cualquier operador jurídico, bueno no, no se crean, estaría muy bien también que periodistas, filósofos, políticos, humanistas en general, estudiaran argumentación y filosofía jurídica. Ahí está la clave, la verdad es que esos dos meses para los filósofos del derecho en la Universidad de Alicante sería parecido a ser musulmán y visitar la Meca en el mes sagrado. Y bueno del congreso el otro año, después escribo algo en concreto, pero tengo la sospecha que vendría a ser como que una especie de un gran festival de rock, de esos memorables que nadie olvida y que nadie se quiere perder, un Woodstock jurídico, un Coachella del derecho, y también, por qué no, al mismo tiempo vendría a representar una especie de golpe sobre la mesa, la cereza sobre el pastel, la joya de la corona, por parte de la Escuela Alicantina al erigirse como LA corriente dominante dentro de la filosofía del derecho contemporánea en el mundo latino. O no sé, al menos esa es mi impresión, habrá que ver qué pasa en los próximos años.

Decía que, sin dudarlo, recomiendo el Máster alicantino porque a pesar de que no estés convencido del giro argumentativo, o de que no creas en la argumentación jurídica (lamentable y tristemente), si le quieres saberle dos-tres al asunto, o por lo menos estar enterado, debes conocer sobre argumentación jurídica, y la propuesta que articula Atienza y secuaces (Pancho Villa y su Dorados, diría Macario Alemany), es bastante accesible y atractiva.

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He de confesar que yo iba bastante escéptico, y que al final no puedo decir que quedé cien por cien convencido, prefiero otras corrientes más bien críticas o un poquito más sociológicas, yo qué sé, pero, para bien o para mal (como ser positivista, hihi), también he de decir que después de esta experiencia me queda bastante claro la importancia de la argumentación en el derecho contemporáneo, (creo que) conozco (a grandes rasgos) las principales corrientes al respecto, y ando con cuidado para distinguir y poder denunciar cualquier tipo falacia que se me presente.

Falacias, todo un tema. Ah y cómo gustan a los abogados. Estoy pensando en un paper (que probablemente nunca escribiré) que se titule “¿Pueden, y deben, los abogados utilizar falacias?”, estoy seguro que sería todo un hit. La rompería en Academia.edu… Ok, no. Ni de chiste. Pero no sé, este tema llama muchísimo, pero muchísimo la atención entre el gremio. Tengo la sospecha que una perspectiva que se puede explorar al abordar la cuestión de las falacias es la moral, antes que una análisis formal, o meramente argumentativo, la delgada línea entre lo que se puede hacer y lo que se debe hacer, para el caso de los abogados, puede desmadrarse, y explotarse, fácilmente. Teorizar sobre la mentira en el derecho, en el ejercicio de la abogacía, tiene importantes potencialidades. De hecho, ahora que ya estoy escribiendo esto, recuerdo que allá en Alicante una de las conferencias que más triunfó entre los asistentes fue la de Luis Vega Reñón, digamos una de las principales referencias en el tema de las falacias. Para el profesor Vega, una falacia, en términos generales, sería: un mal argumento que, de entrada al menos, parece razonable o convincente, y en esa medida resulta especioso.

Su definición de falacia me parece acertada, para la categorización y desarrollo que después hace de las mismas. Ahora bien, que sea acertada no significa que sea la única, ni tampoco que sea la más mmm realista. A través del Twitter de @pulgarebelde (a quien recomiendo ampliamente darle folou) me encontré esta otra, que según me explica es de un diccionario titulado Mary Grottos And Lovers Illustrated Dictionary, y que realizó una extravagante poetisa de Colima.

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No creo que haga falta añadir nada más… Habrá que teorizar sobre falacias.