Category Archives: Extravagancias

Sobre el abogado que insultó a comensales por hablar español en EE UU

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Hace días se hizo viral el video de un abogado norteamericano, de nombre Aaron Schlossberg, que en un expendio de comida rápida en New York se quejó de sus empleados por hablar español. El lamentable incidente transcurre entre los patéticos reclamos discriminatorios y las amenazas de llamar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para que deportaran a los involucrados.

La actitud del abogado sentó bastante mal entre la comunidad latina… tanto que a medida que se esparcía el video las reacciones y respuestas, tanto en un plano formal como informal, no se hicieron esperar.

Dentro de las primeras se incluyen desde la expulsión de la oficina que estaba rentando en el edificio donde laboraba, hasta un queja formal ante el Comité Disciplinario del Sistema de Cortes Unificados del Estado de Nueva York para que sea revisada su licencia en vías de una posible revocación. Sobre las segundas, muchos memes como los siguientes:

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Pero la que me llama la atención es la organización de  una recolectar fondos con la intención de contratar unos mariachis para que le llevaran serenata al abogado. Una creativa forma de protestar contra los actos de Schlossberg.

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Más allá del caso, sirva el mismo para reflexionar sobre el rol de los abogados en sociedad. Sobre las implicaciones que tienen sus labores no solo como profesionales de índole liberal sino también como colaboradores de la administración pública. Eso de que si una mala persona puede ser buen abogado, la verdad que al día de hoy resulta bastante desactualizado.

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Cómo son los abogados según Google

Hace días me dio por preguntarle a Google cómo son los abogados y salieron puras cosas malas, vamos rasgos peyorarivos que se enmarcan dentro de una denostada imagen social sobre estos actores jurídicos. La captura de pantalla fue la siguiente:

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Me queda claro que  al usar mi computadora dicho servidor se encuentra de antemano sesgado por mis búsquedas recientes y también por mis propios intereses. No puedo negar que, aunque por lo general de vez en vez borro el historial de las páginas que visito en Internet, desde hace ya más de 5 años me he empeñado en utilizar constantemente los distintos motores de búsqueda para encontrar artículos, imágenes, noticias, y cualquier tipo de información en torno a estos operadores jurídicos. Entonces por más que no quiera encontrar tendencioso a Google, este no se deja. De ahí que volví a hacer el ejercicio pero recurriendo a otra computadora para encontrar lo siguiente:

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Encontrar que el problema no es ni mi computadora, ni el motor de búsqueda, sino propiamente los abogados. Sad but true…

Stephen Colbert y Justice Ruth Bader Ginsburg

Esta semana el cómico Stephen Colbert, en su celebrado programa de televisión, pasó unos momentos junto a Ruth Bader Ginsburg, Justice de la SCOTUS. Con 85 años, la emblemática jurista estadounidense no solo develó su rutina de ejercicio sino también decidió sobre la delicada cuestión gastronómica de si el hot-dog puede considerarse un sandwich.

Más allá del conocido e inteligente sentido del humor de Colbert, vale la pena ver el video y ponernos a pensar sobre la forma en que quienes integran nuestros altos tribunales pueden proyectarse como seres humanos comunes y corrientes antes que como personajes propios del magnífico universo mitológico de los dioses olímpicos.

Destaco la sobriedad de RGB, el momento en el que quita la música que sugiere Colbert para ejercitarse, las alusiones raperas, y la sencillez y lucides de esta gran persona que ojalá algún día podamos palpar en nuestras latitudes…

Por lo pronto, que comiencen de la mejor manera sus  vacaciones y feliz domingo de (Luna) Ramos.

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Abogado alemán es acosado con interminables entregas de pizza

Sinceramente no conozco casos que involucren al Derecho y a la pizza. No recuerdo una entrada en este blog que involucre pizza y abogados. Existe algo que se llama la ley de la pizza, que me parece fantástica. Y a continuación expongo…

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Pero, más bien es una ley de la naturaleza y no propiamente algo jurídico. Así que no vale para este espacio. Lo que vale es lo que a continuación traduzco que es una nota de la BBC (http://www.bbc.com/news/world-europe-43070183) en donde se documenta el caso de un abogado alemán que está siendo acosado al recibir pizzas que no pidió a su oficina. El caso es gracioso en varios sentidos, no cabe duda. Pero vale la pena pensarlo como una excéntrica forma de quitarle el tiempo a un profesional (por lo que se lee en la nota, el tipo parece que en verdad la está pasando mal), tiempo que pudiera estar invirtiendo en comer pizza, por ejemplo.


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Un abogado alemán ha sido engañado después de recibir más de 100 pizzas no deseadas entregadas en su despacho, y ahora la policía está investigando el misterio.

Después de recibir todas esas pizzas en menos de quince días, el abogado Guido Grolle también ha recibido curry wurst y sushi no deseado, según los medios alemanes.

El abogado, en la ciudad occidental de Dortmund, dice que ha sido molestado por múltiples llamadas sobre pedidos de pizza.

Si se prueba el acecho, la sentencia podría ascender hasta tres años de cárcel, ya que ordenar productos para alguien mediante el uso indebido de sus datos personales es una forma de acoso según la ley alemana.

Una teoría es que los pedidos provienen de un cliente descontento, ya que otros abogados trabajan en la misma dirección que el Sr. Grolle.

Sin embargo, el fraude o el chantaje resultan improbables, ya que el Sr. Grolle no está pagando por las pizzas que no ordenó. 

Inicialmente, el Sr. Grolle pensó que la tasa de pedidos de pizza podrían obedecer a una falla en su computadora, o algún código informático dañado, porque una mañana hubo  15 pedidos en el espacio de solo 27 minutos, afirmó. Pero al final, Agregó se reveló que ninguna falla había ocurrido en su computadora.

Dijo que mientras se bañaba antes del trabajo, los correos electrónicos sobre las entregas de pizza a la hora del almuerzo ya comenzaban a llegar. “Es exasperante, apenas puedes lograr trabajar”, dijo Grolle al sitio web de noticias Ruhr Nachrichten.


De bonus track una imagen de un anuncio de un negocio de abogados llamados “PIZZA LAW OFFICES” cuya publicidad anuncia “YO DEMANDO CONDUCTORES BORRACHOS”.

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Crónica del #SaverioFest 2018

El pasado viernes 26 de enero, en Horizontal, se llevó a cabo la primera edición del #SaverioFest, una especie de mezcla de aquellas fiestas tuiteras de mediados de los ochentas y reunión de exas del ITAM, na mentira (aunque la verdad había más itamitas en dicho evento que en la campaña de Pepe Mid), más bien, como un hijo bastardo producto de una fallida relación entre cualquier partido político y varios millennials.

Lo cierto es que desde hace mucho tiempo no se veía un evento que haya generado más expectativa en el imaginario del Twitter. La pregunta: “vas a ir al #SaverioFest” o “oye, tú sí conoces al perrito abogado”, parecían de Fight Club con “do you know Tyler Durden”.

Desde hipótesis de pensar que era una cortina de humo para no prestar atención a la clara y manifiesta injerencia rusa en nuestro país, un evento encubierto para recolectar firmas para los candidatos independientes, o una venta nocturna de libros Porrúa, lo cierto es que el origen del #SaverioFest, como muchos pensaban, no fue precisamente el natalicio del que otorga el nombre al magno evento, o algo de tintes políticos, sino simple y sencillamente celebrar que el perrito abogado, Saverio, Javier Carmona, cumplía un año de haber llegado de Veracruz a la Ciudad de México, y por ende reivindicar, al igual que Javier Corral, el federalismo y la amistad más allá de una red social, o de una determina disciplina científica.

En lo personal, tengo la fortuna de conocer al perrito desde hace algunos años y no puedo decir de él otra cosa más que halagos. Generoso y sincero, la simpatía y buen humor que transmite Saverio por Twitter también la refleja en persona, sabiéndola conjugar con lo que nos congrega que es haber estudiado Derecho, o trabajar con eso, o alguna cosa afín, o simple y sencillamente perder el tiempo laboral estando en Twitter leyendo cosas de Derecho. Su ingenio y buen humor han catapultado al perrito a varias instancias de poder, atendiendo un nicho de mercado que estaba descuidado en estos tiempos. De ahí que el Twitter del perrito tenga un amplio poder de convocatoria…

Entre los asistentes, sin temor a equivocarme, se puede afirmar que hubo presencia de todos los organismos públicos de los tres poderes de la Unión y de cada uno de los organismos constitucionales autónomos que existen hasta el día de hoy (que creo que son como mil quinientos), de organismos internacionales, bueno de sus agencias, de diferentes medios, de muchas Universidades, de plataformas virtuales, incluso de diferentes partidos políticos… Vamos ni Andrés Manuel o Anaya tuvieron un grupo tan plural. Ok, todo eso, simón, pero puedo dejar de pegarle a la mamada y resumirlo  en que toda la pinche progresía con datos en el celular, la izquierda caviar del Twitter, andaba por ahí echando cotorreo, o dándose un espacio para convivir más allá de solo andar posicionando hashtags, haciendo memes o política (que al final es lo mismo), procastinando, o quejándose por convivir.

Eso por un lado, pero por el otro, la concurrida asistencia (la cual, lamentablemente, dejó a mucha raza fuera del sitio) también se generó por el morbo que nos unió a muchos de ir a ver quién chingados era El Perrito Abogado y, finalmente desmentir que es una cuenta colectiva, una creación del equipo de campaña de Margarita Zavala, o una cuenta espejo de Fernando Belaunzaran en permanente viaje de marihuana. Pero bueno, El perrito existe, tan real como la democracia en México y como en todos lados, eso es bueno y es malo, es decir tiene sus pros y sus contras, que para el caso en concreto se podrían resumir en:

Pros:

  • Poner en loop “Me rehuso” de Dany Ocean.
  •  La ausencia de Gaby Cuevas.
  •  Tanto itamita.
  • La presencia de tanto abogado.
  • Que no se consumió tanto FourLoko.

Contras:

  • Poner en loop “Me rehuso” de Dany Ocean.
  • La ausencia de Gaby Cuevas.
  • Tanto itamita.
  • La presencia de tanto abogado
  • Que no se consumió tanto FourLoko.

En definitiva, como dijo Mel (@otroderecho) la relevancia histórica del #SaverioFest podría representar un cambio de época jurisprudencial. Y es que, éste  se ha constituido como el evento jurídico-político más importante de inicios de año. Felicidades a todos los asistentes.

P.D. Este post no tiene ninguna imagen gracias a la ley de protección de datos personales.

Porrúa´s book Rick. A propósito de las editoriales jurídicas en la #FILGuadalajara

eTengo 31 años y es la trigésima primera edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (sospecho que la coincidencia se debe a que en el mismo año en que murió Rulfo (y Borges) yo también aproveché para nacer, no sé). Estoy muy emocionado porque es la primera vez que vengo y porque además se la dedican a mi ciudad favorita, que es Madrid (obviamente), y porque el premio se lo dan a uno de mis escritores favoritos vivos, que es Emmanuel Carrère (si no han leído El adversarioDe vidas ajenas, o Limónov, me parece una excelente oportunidad para hacerlo, de otro nivel).

Todo me resulta increíble, lo variado de las actividades, la cantidad de gente leyendo, los descuentos, los personajes que te encuentras (ayer, por ejemplo, me topé dos botargas, una otaku, un ministro de la SCJN, a Margarita Zavala y a un luchador, así namás paseando por la feria), las presentaciones de libros, bueno con mencionar que hasta un agua de guayaba que me tomé me resultó bien rica, TO-DO. No sé, digo igual porque soy primerizo en estas cuestiones, o provinciano, o porque me reencuentro con gente que quiero mucho, o porque lo mejor de la Feria del Libro en Monterrey son las nieves que venden al final, o porque simplemente me gusta leer y estar rodeado de libros o de gente que comparte mi gusto, o porque yo qué sé pero, en definitiva, me parece un ejercicio y un fenómeno extraordinario que esto se desarrolle en mi país.

Ayer escuché a Villoro, a Carreré, Manuela Carmena, a Volpi, Savater, Rivera Garza…, hoy a Paul Auster, ¡vamos! gente que difícilmente en un mismo espacio podrán coincidir. De verdad, a mi esto me emociona, escuchar a tantas personas compartir lo que significa para ellos la lectura y la escritura, el respeto que se le tiene, las ideas que les provocan, y los sentimientos que les genera, no hace más que ilusionarme e imaginarme no sé si un país mejor pero sí un país con mejores habitantes.

De ahí, precisamente, una de las virtudes de la lectura: imaginar. Inventar o crear espacios diferentes, creatividad para idear otros escenarios y ahí desplegar potencialidades que puedan, eventualmente, ser aterrizadas en la realidad.

Pero bueno, este blog, no es de libros, ni de lecturas, ni tampoco un diario personal, es de abogados, o de cosas de abogados, o, en su caso, de libros sobre, de, y para abogados.

La variedad es muchísima en la FIL, uno se encuentra seguido puestos de las grandes editoriales jurídicas del país y también de las medianas, de las Universidades y sus Facultades de Derecho, también los sobrios pero al mismo tiempo pretenciosos stands de nuestras autoridades judiciales exhibiendo sus libros promocionales que en todo caso nadie lee, o solo sirven para adornar los añejos libreros que enaltecen las espaldas de distinguidos abogados. Vamos, hay de todo, me he encontrado varias joyas, siempre (a pesar de su precio) está editorial Trotta, Siglo XXI, Fontamara, y algunas más. Pero en contraste con las grandes casas editoriales, resulta hasta penoso lo sombrío y hasta triste que resultan los espacios jurídicos en la feria. No sé igual soy yo que les tengo un poco de manía, o que en comparación con los espacios, propiamente, de literatura o poesía, incluso los de niños, me sabe a poco, o más bien me sabe demasiado formal e institucional para estos espacios de encuentro y creación e imaginación. O no. No sé.

El caso es que llegué a Porrúa. Que no está mal, que resulta una editorial interesante, pero que en la parte jurídica ya conocen mi opinión, ya he escrito en este blog bastante con Darío Ángeles, Javier Martín Reyes, y demás gente involucrada, sobre la escasa responsabilidad social de esta casa, sobre los escándalos de plagio que aquí se han denunciado, sobre su mercantilización, sobre muchas cosas. Pero bueno, ya está, cada quien sus fobias y sus batallas. Volviendo al tema, lo que me sorprendió es que algunos de los libros jurídicos de Porrúa se encontraban fuera del alcance de cualquier lector que estuviera en la FIL. Imagino que esto es por los acondicionamientos del espacio pero a mi me dio risa. Estaban colocados bien arriba, apenas con escalera se puedieran alcanzar, los título no se divisan a simple vista, como para evitar que dichas ediciones se vendan o se lean. Quién sabe. La imagen es esta y me parece hermosa…

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Hermosa porque resulta una metáfora perfecta de lo que viene a significar el acceso a la ciencia jurídica, al estudio del Derecho, a ese mundo abstruso, lejano, intocable y lejos del alcance de cualquiera, cubierto por plásticos para evitar deteriorarse y, al mismo tiempo, evitar socializarse.

Hay mucho por hacer dentro del mercado editorial jurídico en nuestro país. Tanto que habría que empezar por seguir llamando la atención, o en todo caso hacer un meme.

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Memes sobre abogados y Juan Gabriel

Está por cumplirse un año del fallecimiento del más grande, del único referente que nos quedaba en México, de la última institución nacional (con mucho mayor credibilidad que el Ejército y la Iglesia), nuestro queridísimo Juanga. Uno de los compositores y artistas que mejor supo reflejar el sentir popular y conjugarlo de lindas formas a través de versos y melodías.

Ayer, precisamente, me encontré en la televisión una especie de documental de algunas de sus mejores entrevistas y diversos testimonios sobre el Divo de Juárez. Me llamó la atención la gran cantidad de pleitos y controversias jurídicas a las que se enfrentó en vida Juan Gabriel y que, por lo que me entero, todavía de manera póstuma sigue sorteando… En definitiva, no vendría nada mal un examen crítico sobre dichos temas, o bien estudiarlos con detenimiento dentro de las múltiples facetas que destella su vida.

La verdad es que en tiempos tan desbordados por el pesimismo, hace falta Juanga. De ahí que no lo dejemos de escuchar, y sigamos evocando su carisma, su alegría y su valentía. Así, me di a la tarea de recopilar memes sobre este y abogados. Aunque la verdad, la mayoría son bastante malos, algunos sí me hicieron jajasiarme.

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Sobre el comic #JusticiaAbierta de @CarlosSotoM @MariaSilvaTE y @GuffoCaballero

El afamado cuento Ante la Ley de Franz Kafka me parece uno de los mejores ejemplos que se han ideado para explicar la lógica del funcionamiento de cualquier sistema de justicia. Aunque no es momento de explayarme sobre dicho relato, me parece tan cruda como verídica la idea que ronda el escritor nacido en Praga respecto al hermetismo, violencia, ajenidad e indiferencia que entraña la impartición de justicia. La eterna espera del campesino que se presenta ante las puertas de la ley custodiada por ese tétrico guardián barbado, viene a desmentir determinados conceptos preconcebidos sobre la justicia preconcebida como algo de acceso universal, de rápida y eficiente diligencia, y articulada sobre la base del respeto de otros derechos.

Bueno pues Kafka ideo ese cuento en 1915. Hace ya más de cien años. Y aunque se pueda decir que las cosas han cambiado, lo cierto es que resulta difícil hablar de que enfrentar al derecho, apercibirse ante las puertas de la ley, sigue siendo una actividad más bien hermética y repleta de turbias complejidades.

La revictimización que sufren las personas al interponer sus pretensiones ante tribunales, el fuerte componente clasista dentro de las estructuras del propio sistema, la indiferencia e ignorancia de muchos funcionarios jurisdiccionales, los engorrosos trámites, lo arraigado del formalismo en nuestra cultura, el aislamiento de la disciplina jurídica, etcétera, etcétera, etcétera…, son múltiples y diversos fenómenos que difícilmente pueden modificarse, ya no digamos de la noche a la mañana, sino cada tantos años.

El lenguaje como componente fundamental dentro del ejercicio del derecho, resulta clave no solo para establecer un mínimo común denominador con relación a nuestros vínculos relacionales, sino también para forjar las dinámicas sobre las que se despliega este fenómeno. Sobre esto se ha escrito mucho, sin embargo, parecería que de forma continua la agravada tecnificación del lenguaje sirve como excusa para anclarnos en lo anacrónico y lo añejo. No por nada se dice qué aun y cuando la Iglesia Católica ha dejado de usar el latín, nosotros los abogados lo seguimos manteniendo.

Cuando le pregunté a Justice Cossío sobre este tema y la impartición de justicia en México, me respondió: “creo que existe un discurso sobre el lenguaje claro, sobre accesibilidad, pero creo que no se ha transformado en lo más mínimo. Creo que seguimos teniendo pésimas sentencias, pésimas demandas. Un lenguaje crecientemente defectuoso“. No se equivoca.

Screen Shot 2017-08-20 at 7.09.17 PM.pngHace días salió a circulación un comic sobre la importancia de la Justicia Abierta ilustrado por mi paisano regiomontano, el buen Guffo Caballero, e ideado y compuesto por la magistrada María Silva y el magistrado Carlos Soto, donde en dieciséis páginas, de la mano de un martillito (yo prefiero llamarle así, pues su nombre correcto (mallete) es más bien un tanto feo) y una lupita, se trata de evidenciar la importancia de utilizar ciertos principios guías al momento de impartir justicia.

Después de leer el comic, me parece que este se puede dividir en tres apartados que a continuación reseño de forma bastante sucinta. En la primera se realiza un repaso por ciertas ideas que es importante socializar y propulsar para mejorar el sistema de justicia en cualquier sociedad que aspire a su consolidación democrática, así como también se proponen algunos mecanismo para involucrar a la sociedad al momento de impartir justicia. Después, en un segundo momento, se enlistan seis beneficios puntuales de la Justicia Abierta, que van desde mejoras económicas hasta el fomento de capacidades intelectuales y el fortalecimiento de principios institucionales. Por último, y aunque solo en una página pero muy importante, se realiza un breve diagnostico sobre este tema en México, a la vez que se describen un par de acciones para impulsarlo.

Pues bueno, yo no sé si esto se pueda medir, se pueda categorizar, o incluso si se pueda traducir en beneficios concretos para nuestro entorno jurídico-político. Quién sabe, ojalá. Lo que por el momento sí puedo hacer es alegrarme por pensar otras formas de pensar el derecho, porque estos esfuerzos valen la pena por su pretensión de socializar lo que hacemos más allá de nosotros mismos.

Idear nuevos esquemas sobre los que podamos convertir al campo jurídico en un campo menos hermético y asilado, es una tarea muy pero muy compleja (que a algunos se les hace aburrida y a otros les parece algo pueril) que conlleva comunicarnos mejor para que podamos entendernos, exigir, criticar y reflexionar sobre nuestra propia comunidad.

A continuación replico de forma íntegra el trabajo de Guffo, María y Carlos.



 

Abogados plagiando abogados, a propósito del plagio de Sergio E. Casanueva Reguart en “su” libro Derecho Administrativo Integral, por Darío Ángeles y Tito Garza Onofre

Hace algunos años el Presidente Enrique Peña Nieto afirmó que la corrupción era un problema cultural en xico. Es decir, dio a entrever que el mexicano es corrupto por naturaleza. Así, la corrupción antes que ser un factor estructural, institucional, o contextual y coyuntural, que podría de alguna u otra manera limitarse, atacarse, pero, sobre todo erradicarse, simple y sencillamente habría que acostumbrarnos a convivir con este generoso fenómeno.

El presidente fue muy, pero muy, criticado. Tanto que prefirió ignorar las críticas. Y seguir adelante como todo un estadista.

Meses después se evidenció que Peña Nieto había plagiado diversos párrafos de su tesis de licenciatura (el 28.8% del contenido de su tesis, según la periodista Carmen Aristegui y su equipo), y antes que erigir una defensa en línea con lo que debería ser un trabajo de investigación ante una Institución educativa medianamente seria, adujo de forma tan sarcástica como altanera que eran “errores de estilo”.

Lo que nadie puede negar es que el presidente es consecuente hasta la médula, porque cuando él mismo está aceptado que plagiar es un tema de forma, un tema menor, cuando acepta que plagiar se vale, acepta implícitamente que el plagio es una forma de corrupción válida, porque es algo cultural. Porque aminorar el plagio es aceptar que en el país no pasa nada y si pasa tampoco pasa nada.

En este espacio ya se ha escrito sobre el plagio (cof cof Edgar Elías Azar y Alejandro Martí), sobre imposturas, sobre aparentar, sobre escribir. Y sin embargo, se tiene que seguir escribiendo sobre lo mismo.

Hace unas semanas en Guadalajara, durante el Congreso CEEAD Educación Jurídica, Christian Courtis en un panel sobre la enseñanza de los derechos humanos, con ánimos un tanto provocadores y alarmistas, dijo que los libros de Burgoa deberían quemarse, o mandarse a las secciones históricas de las bibliotecas. Tal afirmación, generó alguna polémica que después, en el mismo foro, Javier Martín Reyes retomó en su ponencia sobre cómo enseñar la constitución para llamar la atención sobre lo desactualizado, anacrónico y poco variado del mercado jurídico editorial en México. La crítica en concreto, fue contra la principal editorial jurídica del país. Javi no escatima, es bien punk (¡y por eso lo queremos!), y comenzó a despotricar contra Porrúa que, valga la pena decirlo, precisamente, había colocado su puestesito de libros de Burgoa afuera del Congreso, haciendo amigos as always

Pero tenía razón. De hecho, lo seguimos discutiendo días posteriores, tanto en vivo como en redes. El argumento principal era que existe algo que se pinche llama RESPONSABILIDAD SOCIAL (perdón por las mayúsculas, no estamos gritando, sino que se picó sin querer el Caps lock), existe algo que se llama compromiso respecto a lo que se escribe y a lo que se publica, un mínimo de responsabilidad editorial por la sociedad, por quienes compran un libro, estudian del mismo, o de entrada dan el voto de confianza de que lo que se plasma bajo ese sello es algo que vale la pena leer.

No todo tiene que estar sujeto a los vaivenes del puto mercado. No todo se trata de vender por vender. De publicar por publicar. La crítica es mucho más profunda y ya se ha teorizado bastante sobre esto, Gabriel Zaid, por ejemplo, en Los demasiados libros, pero en el ámbito jurídico, o en esta disciplina que muchas veces es tan gremial y condescendiente y donde todos conocemos casos turbios, parecería aplicar lo mismo que afirmaba Peña sobre el componente cultural de estos actos dañinos.

Los que tenemos la oportunidad de dar clases nos quejamos constantemente del copipeist de los alumnos, abundan los casos de deshonestidad académica, pero qué pasa entre nosotros, entre pares. Acaso hay un par de antecedentes concretos en el país, pero el problema es estructural, lleno de complicidades y enturbiado en todos los niveles. Desde casas editoriales, autores, académicos y promotores.

Porque si uno es lo que lee, qué chingados estamos leyendo. Y más en el campo jurídico…

Sirvan estas desesperadas y difusas líneas para que nos acompañen a encontrar 5 diferencias entre los siguientes textos:

Nosotros encontramos las siguientes: la tipografía, el mayor/menor contenido de texto (a la izquierda hay un párrafo adicional), los subrayados a mano en uno de los textos, el número de página y el formato. Pero, esencialmente, son textos idénticos. Esto claro que pudiera ser consecuencia de distintas razones como:

  • distintas ediciones del libro;
  • cita textual excesivamente larga;
  • reutilización de un texto del mismo autor;

Pero esta coincidencia tiene otra explicación: se trata de un plagio en una de las editoriales jurídicas más importantes del país.

El libro en el que se encuentra el plagio se denomina “Derecho Administrativo Integral”, de Sergio E. Casanueva Reguart. Se trata de una primera edición, en la Editorial Porrúa, México, del año 2011, y la obra plagiada es el “Derecho Administrativo” de José Roldán Xopa, en su primera edición, Editorial Oxford, México, del año 2008.

Y aunque quizá se pudiera tratar, como defendería Peña Nieto, de “errores de estilo”, lo cierto es que, hasta donde hemos podido documentar, el libro de Casanueva cuenta con 181 de 350 páginas plagiadas directamente de obras de otros autores (la obra tiene un total de 500 páginas, pero a partir de la página 353 se encuentra la bibliografía, y 6 apéndices). Adicionalmente tiene dos capítulos que se limitan a trascribir gran parte de dos leyes federales.

Debido a que el caso es tan burdo y excesivo les compartimos lo que nos pareció más absurdo del plagio. Trataremos de ser puntuales…

1.- El autor se remite a sus otras obras…. Que no son de él.

El descuido en el plagio es tal que en llamadas a pie de página remite a distintas textos escritos por el mismo autor, que, en el caso del texto de la izquierda (el original) tiene sentido, pues se trata de Roldán Xopa remitiéndose a sus propios textos.

2.- Hacer tus propias gráficas toma tiempo, es mejor tomar las de alguien más.

A la izquierda se encuentra el texto “Teoría General de la Administración Pública”, un texto visible en Internet (el texto se titula “Teoría General de la Administración Pública”, de la Universidad Nacional de Río Cuarto, Facultad de Ciencias Económicas, Administración y Contabilidad Pública (el texto lo encontramos con esta búsqueda), y a la derecha el texto de Casanueva.

3.- Porque ante un mismo fenómeno, la forma en que expresamos las cosas es igual para todos.

El texto de la izquierda es de Döring y Hernández (Erika Döring y Carmen Evelia Hernández, titulado “La Administración Pública de nuestros días. Pasado y presente de la Estructura Administrativa del Poder Ejecutivo Federal”, un artículo de 1994, originalmente publicado en la revista “Gestión y Estrategia”, de la Universidad Autónoma Metropolitana, en su número 7. La versión en línea se puede consultar en: http://zaloamati.azc.uam.mx/handle/11191/4654).

4.- La tecnología tiene que evolucionar, y por eso hay que introducir ligas a páginas de Internet, en textos impresos.

5.- Para qué usar ejemplos nuevos, si puedes reciclar los de otros.

A la derecha el texto de Casanueva. A la izquierda, el texto de Roldán Xopa, el de Marina Ivnisky (Visible acá), y el de Sergi Valera (Visible acá).

Como se puede observar, el texto de Casanueva está repleto de estos ejemplos de transcripciones literales, extensas y sin reconocimiento de la obra de otros autores, ¿cómo puede suceder esto?, ¿es culpa del autor?, ¿es culpa de la editorial?

Decíamos que en este país no pasa nada aunque pase algo, pero decidimos evidenciar el plagio con la esperanza (sí, inocentes nosotros) de que al menos se ponga en la mesa de discusión tanto la producción literaria en el derecho mexicano, como la labor editorial que permitió que semejante obra fuera publicada y puesta en circulación.

Y es que esto no se trata de una compilación para fines académicos, sino de una serie de reproducciones comercializadas al público general que ni siquiera hacen sentido en su totalidad, presentadas bajo el título de “Derecho Administrativo Integral”, con tal grado de descuido que no nos hacen más que suponer, disculpen ustedes, que sucedió una de las siguientes hipótesis:

  • O el autor decidió, conscientemente, plagiar las obras citadas, asumiendo que ni el editor iba a leer su obra (apuesta no arriesgada, considerando el promedio de lectura anual en México); o
  • el libro no fue escrito por él, sino que le pidió a alguien más que lo escribiera, y no tuvo la precaución de revisar el material que le entregaron. Esta situación sabemos que es un secreto a voces. Todos conocemos a alguien que trabaja para juzgadores, profesores, abogados, y que escribe los textos que ellos después publican con su nombre, sin darles crédito.

Ambas hipótesis son lamentables, lúgubres y penosas realidades de la práctica académica mexicana (y de otras latitudes pues, nos consta que las mismas acusaciones existen en España y Argentina), y que nos llevan a formular las preguntas de ¿qué contenidos estamos leyendo los abogados en México?, ¿cómo y quiénes controlan la calidad de lo que leemos?, ¿qué pasa con la editorial que permite que tal plagio llegue al público en general?

Ok, no decimos que sea fácil identificar estas cosas pero algunas cosas se deberían de poder hacer, como contar con un consejo editorial, establecer parámetros objetivos para calificar las publicaciones, invertir en software que pueda comparar los textos, etc. El punto final es: se necesitan mejores contenidos jurídicos en este país. Y este tipo de obras no constituyen eso.

Hasta aquí hablamos de corrupción cultural (¿?), de la calidad de los textos jurídicos, de responsabilidad social. Quizá con esta mezcla de temas acompañados del plagio identificado lo que queremos es que la corrupción, aún en sus “pequeñas” manifestaciones como podrían ser los errores de estilo (llamados plagio en el resto del mundo), no sean reflejo cultural.

Ojalá que al menos a la gente que publica cosas sin escribirlas les dé un poco de culpa; que Porrúa reconsidere sus parámetros para publicar y comercializar obras. Ojalá que Sergio E. Casanueva Reguart de una explicación. Ojalá, cuando menos, mejores textos jurídicos. Quizá, tal vez pero solo tal vez, esto impactaría en la corrupción cultural de la que hablaba Peña Nieto.


* Hemos preparado un documento en que detallamos las fuentes de plagio que, por su extensión, no podía presentarse aquí, pero nos lo pueden pedir si es de su interés.

A propósito del 10 de mayo. Contra toda autoridad… Excepto mi mamá

Hoy es diez de mayo, se celebra el día de la madre en México, y creo que también en otras latitudes, no sé, no estoy del todo seguro.

Cuando hago mis “8 preguntas sobre abogados (y algo más)” para este blog, siempre la segunda pregunta es la siguiente:

Menciona el primer abogado o abogada (no importando sean profesionales, profesores, políticos o bien personajes de literatura, series de televisión o cine) que se te venga en mente.

Las respuestas varían y mucho, en gran medida dependiendo de la manera en que trabaja el cerebro, la memoria, las asociaciones mentales de cada una de las personas que entrevisto. Así han existido personas que me mencionan a la primera persona que ven, a sus padrinos políticos o profesionales en su carrera jurídica, a algún familiar, a alguien que ya no está a su lado, a alguien que los haya modelado, al personaje de moda, a cualquier cosa.

Lo difícil de entrevistar no creo que sea formular la entrevista, sino las expectativas por las respuestas. Al momento en que escribo una pregunta, mi cabeza ya se encuentra respondiendo y generando parámetros que, la mayoría de las veces, no corresponden con lo que sucederá. Es decir, siempre yo mismo me hago las preguntas que pregunto a mis entrevistados, y a partir de ahí comienzo a tantear los ánimos y la estructura de la entrevista.

En fin, me estoy perdiendo, el caso es que inevitablemente al preguntar esta pregunta, yo pienso (y respondo mentalmente) en mamá. Quizá porque ella fue mi referencia para decidirme a estudiar Derecho, por ese fenómeno, que nomina Ferrari, como autofamilismo reproductivo, porque la quiero mucho, o porque, simple y sencillamente mi mamá siempre está en mi mente, como mi ejemplo a seguir como abogado y como persona.

Así, el día de hoy aprovecho este espacio para felicitar a todas las personas que han ejercido como madres y como abogadas, en especial a todas aquellas mamás que tienen a hijos chiflafos, rebeldes, nefastos, pretensiosos, contestatarios, polémicos, desgraciados, y más…  Y que, sin embargo, nos quieren.

También, me sumo a lo que tuitieó Adriana Muro hace rato, y  hoy evoco a cada madre que sufre por su hijos desaparecidos, por sus hijos incomprendidos, que protestaron por hacer un entorno mejor para sus seres queridos.