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Porrúa´s book Rick. A propósito de las editoriales jurídicas en la #FILGuadalajara

eTengo 31 años y es la trigésima primera edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (sospecho que la coincidencia se debe a que en el mismo año en que murió Rulfo (y Borges) yo también aproveché para nacer, no sé). Estoy muy emocionado porque es la primera vez que vengo y porque además se la dedican a mi ciudad favorita, que es Madrid (obviamente), y porque el premio se lo dan a uno de mis escritores favoritos vivos, que es Emmanuel Carrère (si no han leído El adversarioDe vidas ajenas, o Limónov, me parece una excelente oportunidad para hacerlo, de otro nivel).

Todo me resulta increíble, lo variado de las actividades, la cantidad de gente leyendo, los descuentos, los personajes que te encuentras (ayer, por ejemplo, me topé dos botargas, una otaku, un ministro de la SCJN, a Margarita Zavala y a un luchador, así namás paseando por la feria), las presentaciones de libros, bueno con mencionar que hasta un agua de guayaba que me tomé me resultó bien rica, TO-DO. No sé, digo igual porque soy primerizo en estas cuestiones, o provinciano, o porque me reencuentro con gente que quiero mucho, o porque lo mejor de la Feria del Libro en Monterrey son las nieves que venden al final, o porque simplemente me gusta leer y estar rodeado de libros o de gente que comparte mi gusto, o porque yo qué sé pero, en definitiva, me parece un ejercicio y un fenómeno extraordinario que esto se desarrolle en mi país.

Ayer escuché a Villoro, a Carreré, Manuela Carmena, a Volpi, Savater, Rivera Garza…, hoy a Paul Auster, ¡vamos! gente que difícilmente en un mismo espacio podrán coincidir. De verdad, a mi esto me emociona, escuchar a tantas personas compartir lo que significa para ellos la lectura y la escritura, el respeto que se le tiene, las ideas que les provocan, y los sentimientos que les genera, no hace más que ilusionarme e imaginarme no sé si un país mejor pero sí un país con mejores habitantes.

De ahí, precisamente, una de las virtudes de la lectura: imaginar. Inventar o crear espacios diferentes, creatividad para idear otros escenarios y ahí desplegar potencialidades que puedan, eventualmente, ser aterrizadas en la realidad.

Pero bueno, este blog, no es de libros, ni de lecturas, ni tampoco un diario personal, es de abogados, o de cosas de abogados, o, en su caso, de libros sobre, de, y para abogados.

La variedad es muchísima en la FIL, uno se encuentra seguido puestos de las grandes editoriales jurídicas del país y también de las medianas, de las Universidades y sus Facultades de Derecho, también los sobrios pero al mismo tiempo pretenciosos stands de nuestras autoridades judiciales exhibiendo sus libros promocionales que en todo caso nadie lee, o solo sirven para adornar los añejos libreros que enaltecen las espaldas de distinguidos abogados. Vamos, hay de todo, me he encontrado varias joyas, siempre (a pesar de su precio) está editorial Trotta, Siglo XXI, Fontamara, y algunas más. Pero en contraste con las grandes casas editoriales, resulta hasta penoso lo sombrío y hasta triste que resultan los espacios jurídicos en la feria. No sé igual soy yo que les tengo un poco de manía, o que en comparación con los espacios, propiamente, de literatura o poesía, incluso los de niños, me sabe a poco, o más bien me sabe demasiado formal e institucional para estos espacios de encuentro y creación e imaginación. O no. No sé.

El caso es que llegué a Porrúa. Que no está mal, que resulta una editorial interesante, pero que en la parte jurídica ya conocen mi opinión, ya he escrito en este blog bastante con Darío Ángeles, Javier Martín Reyes, y demás gente involucrada, sobre la escasa responsabilidad social de esta casa, sobre los escándalos de plagio que aquí se han denunciado, sobre su mercantilización, sobre muchas cosas. Pero bueno, ya está, cada quien sus fobias y sus batallas. Volviendo al tema, lo que me sorprendió es que algunos de los libros jurídicos de Porrúa se encontraban fuera del alcance de cualquier lector que estuviera en la FIL. Imagino que esto es por los acondicionamientos del espacio pero a mi me dio risa. Estaban colocados bien arriba, apenas con escalera se puedieran alcanzar, los título no se divisan a simple vista, como para evitar que dichas ediciones se vendan o se lean. Quién sabe. La imagen es esta y me parece hermosa…

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Hermosa porque resulta una metáfora perfecta de lo que viene a significar el acceso a la ciencia jurídica, al estudio del Derecho, a ese mundo abstruso, lejano, intocable y lejos del alcance de cualquiera, cubierto por plásticos para evitar deteriorarse y, al mismo tiempo, evitar socializarse.

Hay mucho por hacer dentro del mercado editorial jurídico en nuestro país. Tanto que habría que empezar por seguir llamando la atención, o en todo caso hacer un meme.

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¿En México cuáles son los Estados con más abogados y con más escuelas de derecho? A propósito del mes patrio y los datos del CEEAD y de la SCJN

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De niño te enseñan que México tiene forma de cuerno de la abundancia. De cornucopia, de ese artefacto imperecederamente productor de prosperidad y riqueza, que nos proyecta como un espacio feliz, un lugar donde la escasez es excepción y el bienestar una constante.

El Niño Dios te escrituró un establo y los veneros de petróleo el diablo” escribió Ramón López Velarde, en los versos más lindos que se han escrito sobre este país, como para recordarnos la ambivalencia que implica intentar organizar y disponer estas tierras. Hay que acostumbrarse a administrar la abundancia, dijo el difuso ex presidente López Portillo…

Todo mal, todo falaz, todo idílico, todo, de alguna u otra manera, contradictorio. Es decir, muy tendiente a creer que lo cuantitativo prima sobre lo cualitativo. Pero en fin, como siempre, no todo es mentira, ni todo es verdad. Lo cierto es que en cuestiones legales, en producción jurídica, seguimos teniendo una abundante cantidad de escuelas de derecho y, eventualmente, de abogados, que esto parece que se nos está yendo de las manos.

Aprovechando las fiestas patrias, la gloriosa independencia de nuestra nación, vale la pena traer a colación algunos datos, propongo dos. La conocida infografía anual del CEEAD respecto al número de escuelas de derecho y una reciente que sacó la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sobre el número de cédulas profesionales divididas por territorio.

A ver una cosita solamente antes de entrar exponerlas…, abro paréntesis…, los dos materiales dan para mucho, su análisis particular, así como también al cruzar la información se puede generar un buen referente para indicarnos algunas problemáticas que van desde federalismo, burocracia, litigiosidad, oportunidades de trabajo, igualdad, mil cosas, ¿va?, listo, todo bien, todo fain. También para cuestionarnos cuántos abogados son muchos abogados, no nos apresuremos y emitamos un juicio alarmista sobre la cantidad antes que analizar la calidad. A todas luces resulta escandalosos los números pero al desagregarlos y pasarlos por varios filtros puede ser que estos no reflejen nítidamente lo que sucede, porque no por el solo hecho de tener cédula significa que se está ejerciendo la profesión, ni que el hecho de que una escuela de derecho exista viene a reflejar que de forma automática ya se cuenten con un alto número de titulados. Hay que pensar bien estos datos y reflexionarlos detenidamente. No cabe duda que el acceso a la justicia en México, es un tema urgente a tratar, uno de los derechos menos garantizados y sobre el cual se erigen muchos otros, sino es que la justiciabilidad de todos los demás. Queda claro. En ese sentido, el problema transita por ahí, por sus operadores y quienes accionan el sistema de justicia. Me queda claro que hay problema, lo que hay que hacer es idear maneras para abordarlo. Por el momento, todavía toca difundir y llamar la atención sobre el tema. Así que por espacio, energía, y mil pendientes, me limito a eso en este post. Les prometo que estamos trabajando en algo más grande. Cierro paréntesis…

Primero la del número de escuelas de derecho en México que, según el CEEAD, para este ciclo llegan a la nada despreciable cantidad de MIL SETECIENTAS SETENTA (1770), y en el top 5 de Estado con mayor número se encuentran:

  1. Estado de México
  2. Ciudad de México
  3. Veracruz
  4. Guanajuato
  5. Jalisco

Después la que hace varias semanas sacó la SCJN, que aunque no dice el número total de cédulas profesionales para abogados existen en el país nos da una muy buena referencia de su distribución geográfica.

  1. Ciudad de México
  2. Estado de México
  3. Puebla
  4. Nuevo León
  5. Veracruz

Está raro. O no raro. Complejo. Hay que echarle cabeza y validar algunas de estas cifras para ver por dónde se pueden pensar y hacer algo al respecto. En cualquier caso, sirva esta entrada para seguir visibilizando algo que parece que no importa, que no es prioridad dentro de la agenda política. Hay que hacer algo respecto a la forma cómo se enseña derecho en México, algo sobre cómo está regulada la profesión. Abundan abogados que busquen la justicia y abundan escuelas de derecho que enseñen lo que es la justicia, lo que difícil y contradictoriamente no se encuentra en este país es justicia.

Dónde trabajan los abogados No. 17

Dicen que fue Giraudoux quien afirmó que: “Ningún poeta ha interpretado la naturaleza tan libremente como los abogados interpretan la verdad”…

Pues bueno, hace algunos días el buen Miguel Bonilla tuitió esta foto de un letrero de un despacho de abogados en Antigua Guatemala, con un comentario que se limitaba a decir: “No es contradicción”.

Y no, no es contradicción. El conocimiento de la verdad para salir del error, muchas veces, va de la mano de los abogados… Muchas otras veces, no.

8 preguntas sobre abogados (y algo más) a Pedro Kumamoto

El pasado miércoles 19 de octubre de 2016, en el Congreso del Estado de Jalisco, tuve la oportunidad de entrevistar a José Pedro Kumamoto Aguilar (Guadalajara, Jalisco, 1990).

Pedro Kumamoto estudió la licenciatura en Gestión Cultural por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y, actualmente, se desempeña como diputado local por el distrito número 10 del Estado de Jalisco (2015-2018), vale la pena mencionar que no pertenece a ningún partido político y que varias de sus iniciativas se han convertido en esfuerzos concretos por hacer del sistema político mexicano algo más transparente y menos turbio.

De un tiempo para acá, he dejado de leer periódicos y soy cada vez más reacio a las noticias. Sigo manteniéndome informado (resulta imposible no hacerlo… “No he querido saber, pero he sabido”, enuncia el inicio de la novela Corazón tan blanco de Javier Marías) pero ya no con la rigurosidad y el método que durante algunos años seguí. Sin embargo, sigo leyendo algunos editorialistas de forma regular. Juan Villoro en periódico Reforma, por ejemplo. Recuerdo que fue gracias a la lectura de una de sus columnas que me enteré de la existencia de Pedro Kumamoto. Me llamó la atención y lo primero que pensé fue: chido. Chingón que alguien que aspira a un puesto de elección popular en un país tan desigual como México haga una campaña austera (no por nada resulta casual que meses después él mismo sería el líder del movimiento que busca que la lana que los partidos políticos reciben dependa del número de personas que convencen para votar, la afamada iniciativa de #SinVotoNoHayDinero). Listo. Fue todo, le perdí la pista, no por desinterés sino, simple y sencillamente, porque estaba viviendo en el extranjero y enfocado dizque en estudiar…, hasta el día de las elecciones, en las que leyendo diarios españoles me enteré que ganó, de cómo ganó, y en general del fenómeno.

Poco más. Ni ciudadano de tiempo completo, ni republicano renovado, la neta. Mis intereses son otros, o más bien mis maneras para involucrarme en la política no son totales, ni directas, ni ajá. Confieso que desconozco quienes me representan y que desde hace un par de elecciones no ejerzo mi derecho al voto, no por apatía, sino porque no me gusta negociar con terroristas, ni porque quiero ser cómplice. Vamos, estoy exagerando, pero algo hay de eso, en el sentido de que la democracia no se limita al momento de ejercer el voto, de estar a solas en la casilla, sino que ahí comienza toda una serie de procesos globales para también participar, opinar e incidir en las relaciones que establecen los sistemas de gobierno con las personas. En fin.

La verdad es que mi relación con la política siempre ha sido disfuncional y ambivalente (cómo muchas de mis relaciones personales, ¡ja!). Veces me da pena o ternurita, otras tantas cosita, y ocasionalmente me entusiasma. Por mi interés en la sociología, difícilmente puedo disociar a las personas de las disciplinas. O más bien, no puedo entender un fenómeno, sin las personas de carne y hueso que lo accionan. De ahí que la política, me resulta vana sin los políticos. Sin esos seres que de vez en vez admiro, pues tienen el valor para involucrarse en ese medio, para jugar al estratega, para no bajar la guardia, para aguantar, aguantar y aguantar, y para trabajar, trabajar, y trabajar (o por lo menos aparentarlo, que no es poco), pero que, al mismo tiempo, detesto por hipócritas, añejos, falsos, caraduras, absurdos y abstraídos de su entorno.

¡Arriba el norte, chingá! Y sino que vean el mapa.

Pasaron algunos meses hasta que me volví a enterar de Kumamoto porque resulta que la mejor amiga de mi mejor amigo, Susana Ochoa, (que ya nos “conocíamos” por Twitter) fue parte de la campaña del diputado independiente y actualmente funge como la coordinadora de Comunicación Política y Social del diputado. Se me hizo chido porque Susana es chida. Porque mi mejor amigo es bien chido y muy bueno, el puñetero de Víctor Pérez Cobos, y suele rodearse de gente muy chida y muy buena. Porque los amigos de mis amigos son mis amigos, o cómo era. Porque los dos son (¿eran?) de Chihuahua y la verdad es que mis mejores amigos y gente que me quiere mucho y que quiero mucho es de ese gran Estado de la República. Además Bolaño y Juárez. Juanga y el Noa Noa. Parral y Pancho Villa. Charly y Guillo. El sotol y las cantinas. La sierra y los rarámuris. Y, sobre todo, porque es joven. Muy joven, y también intensa, y sí la vida debería ser para ese tipo de personas para los jóvenes y para los intensos, creo.

Justo decía Pedro Salazar, director del IIJ-UNAM hace unos días en el Congreso CEEAD de educación jurídica, que quizá lo que cualquier oficina debería hacer para contratar a nuevo personal es poner una placa que diga: SE BUSCAN PERSONAS SIN EXPERIENCIA. Qué pinche difícil es envejecer. Y no es que me sienta viejo, pero sí menos joven. Uno envejece. De hecho, cuando fui al Congreso a realizar esta entrevista, lo primero que experimenté cuando entré a la oficina de Pedro (que no es de Pedro sino de seis personas más), fue sentir empatía no solo por su modo de trabajo y sus formas más tendientes a lo comunitario y colectivo, sino también una extraña sensación de ajenidad generacional. Es decir, vi a todos los que conforman el equipo de Kuma muy toda madre, muy activos, muy atentos, muy millenials, muy abiertos, y yo un poco mucho más lento, torpe y prejuicioso y huraño.

Imagino, tal vez, que ser joven, es eso. Es no darse cuenta que uno es joven, hasta que deja de serlo (¡juventú, divino tesoro!), sentí buena química y conexión, y luego conocí mejor a Susana, y esta a su vez me presentó a Javier, a Pablo, a Ale, y pues me di cuenta que lo chingón de la diputación de Pedro, no era precisamente Pedro. O sea, sí pero no. Es decir, es que Pedro no es solo él, sino muchas personas bienintencionadas, creativas, jóvenes, respetuosos, y generosos. Gente con la cual mucha gente se identifica, y por eso los representa. Aunque suene a puto cliché, pero esa es, precisamente, la esencia de la democracia y de un servidor público. Representarnos.

Me gustaría decir que las candidaturas independientes (vaya nombresito) en mi país vinieron para refrescar al sistema, imprimiendo una nueva dinámica política pero no es del todo cierto. Y dale de nuevo con la pinche ambivalencia. Mientras el caso Nuevo León con el gobernador Jaime Rodríguez, plantea más cuestionamientos que beneficios, lo de Jalisco con la diputación de Pedro, me parece tiene potencial. Quizá la comparación no se sostiene, por varias razones, pero quizá sí. Quizá sí porque he visto las formas que se utilizan aquí en dónde vivo y lo que algunas personas están haciendo en Guadalajara.

Democracia de baja intensidad, dice Pisarello. Democracia de coyotes, nomina Merino. La verdad es que en México ser político es un verdadero calvario. Sería más sensato ser aficionado del Cruz Azul, o deudor de American Express. El problema me queda claro es las formas en cómo se estructura el sistema político. Sin embargo, la solución, está, precisamente, en las personas que desde adentro del mismo sistema hacen contrapeso. De ahí que las personas antes que los sistemas. De ahí también que Pedro sea una grieta, un quiebre. Los muros sí caen, decía su lema de campaña, acompañado de un logotipo en forma deito. Y es que en estos tiempos en los que nos ha tocado vivir, consuela saber que si se levanta un muro, también nos corresponderá intentar derrumbarlo. En tiempos tan áridos, una semilla puede crecer hasta a cierta altura del suelo.

Pedro y el taco.

Ya me extendí mucho (cuándo pinche no). Termino relatando una anécdota que me sucedió hace apenas un par de semanas, en una carne asada en la que coincidí con Kumamoto en Guadalajara. Al abrazarlo efusivamente, pues hace rato no lo veía, le tiré sin querer su taco de guacamole al piso. Los presentes gritaron, yo me azorrillé, y Pedro se puso triste…La ambivalencia que encierra el hecho de tumbarle el taco a un diputado me pareció precisa, ya que refleja la historia de mi pinche vida con la democracia y la política. Ayuda más, el que poco estorba.

En un país que dejó de existir hace algunos años, en el que diariamente se despliega un abstruso y embustero sistema político, agradezco y celebro el surgimiento de fenómenos como el de Wikipolítica, de personas comprometidas y consecuentes que quieren repensar la política. En ese sentido, agradezco en concreto a Pedro por su buena vibra, por involucrarse, por dejarse su juventud en esto, por sumar y motivar a más gente a este proyecto. También gracias a Susana por su confianza, por generar el encuentro, por su energía, mmmm por ser Susana, poco más. Voy cayendo en cuenta que Pedro, Susana, Juan (así me llamo, aunque reniegue mi apodo), y de fondo Jalisco son elementos que exigen a gritos una cita de Rulfo (¡y más en su centenario!)… “Yo tengo guardado mi dolor en un lugar seguro. No dejes que se te apague el corazón”, escribió el novelista en El Llano en llamas. Pues eso. Eso para los servidores públicos que sí sirven y que creen en lo público, para los que viven la política diariamente de forma genuina y honesta, y también para todos los que la intentamos construir desde otras trincheras. Eso, y justamente eso.

A continuación las 8 preguntas sobre abogados, y algo más a Pedro Kumamoto.


1. ¿Qué es lo primero que tienes en mente cuando escuchas la palabra abogado?
Pedro Kumamoto (PK): Trajes.

2. Menciona el primer abogado o abogada (no importando sean profesionales, profesores, políticos o bien personajes de literatura, series de televisión o cine) que se te venga en mente.
PK: Bueno, se me vienen miembros del equipo de trabajo, mmmm pues Aldo (Partida, coordinar jurídico de su equipo), es que está aquí, jajaja.

3. Por lo que me he enterado, quisiste estudiar primero Letras, luego cine, y terminaste en gestión cultura, ¿alguna vez pensaste estudiar Derecho?
PK: Sí, sí lo pensé.

¿Y qué pasó? ¿Por qué no lo hiciste?
PK: Esencialmente porque creo que me parece que me brindaba muchas herramientas que me interesan pero, por otro lado, también siento que parte de las herramientas que te genera no, necesariamente, son de mi interés. Por ejemplo, no sé, a lo mejor me interesa conocer la materia de derecho familiar, pero no me interesa ejércelo. Me interesan más otras áreas. Esta como gran amplitud acerca de qué se puede hacer, me parece que es una de sus mayores ventajas y también desventajas.

4. Según datos del CEEAD en México hay 1715 Escuelas de Derecho, en Nayarit hay más que en Canadá, en Guerrero más que en Alemania, en Jalisco hay cerca de 90, la profesión parece que ha eclosionado desde finales de los noventas, creándose una nueva escuela de derecho por semana, en ese sentido, te pregunto… ¿Porqué demasiados abogados y tan pocos gestores culturales?
PK: Porque creo que se ha generado la mala idea de que Derecho es sinónimo de trabajo seguro. También porque genera una gran cantidad de herramientas profesionalizantes al momento de la chamba. También por otro lado porque el Derecho está muy relacionado con la política, y mucha gente que se quiere dedicar a la política se dedica al Derecho. Y, finalmente, porque creo que al ser una profesión tan antigua tiene un reconocimiento social muy grande, es como ser doctor, o como ser profesor, creo yo que son alternativas que, en general, en las familias siempre se esgrimen cuando se plantean qué se va a trabajar.

Y caso contrario son nuevas profesiones, incluso aunque sean ingenierías que puedan determinar un mayor éxito profesional, al menos en los rankings de salarios, al no saber qué hace un ingeniero en nanotecnología pues muy probablemente una familia no apoyará de la misma manera que apoyaría como si supiera que su hija o hijo quiera ser licenciado o licenciado en Derecho.

5. Considerando que el potencial de la licenciatura en Derecho se encuentra relacionado con el hecho de que la economía y la política se rigen en términos jurídicos, qué opinas de que, por lo general, lo cuadros políticos de las clases dirigentes tradicionalmente se encuentran conformados por abogados.

Es decir, ¿necesitamos más abogados en la administración pública, o por el contrario sería bueno que otros profesionistas, como en tu caso, conformen la misma?
PK: Necesitamos más abogadas y abogados que estén interesados en temas de derechos humanos, que estén interesados en las ramas del derecho administrativo, que comprendan mejor el derecho parlamentario. Es decir, abogadas y abogados especialistas en la materia de la administración pública y, definitivamente, necesitamos a otras profesiones que puedan apuntar a esos conocimientos.

Creo que lo que pasa es que tenemos a muchos abogados o abogadas que se especializaron, no sé en temas familiares, o en civil, o en fiscal, y pues están aquí, entonces necesitamos más de las y los abogados que puedan construir otro tipo de Derecho.

6. ¿Estás a favor o en contra del uso de la toga en la profesión?
PK: A mi me parece irrelevante, pero yo soy un diputado que no usa traje. Entonces no soy un buen indicador, jaja.

Sin embargo, lo que sí creo es que los Colegios o las Barras de abogados estatales pueden ser una buena medida para elevar el nivel de debate sobre quién sí puede ejercer como abogado, quién sí tiene competencias y quién solo se aprovecha de la coyuntura.

7. ¿Crees que la literatura, la poesía, el arte en general sirve para las cuestiones jurídico-políticas o es solo una vía de escapa a la frustración?
PK: Definitivamente quien no comprende que los seres humanos estamos hechos por diversas capas y por diversos intereses, y que estos colisionan constantemente con nuestro trabajo, entiende de una manera unidimensional la complejidad de una profesión, o de una vida, y yo creo que el leer mucha poesía no te hace mejor persona pero sí puede abrir la posibilidad de entender otro tipo de mundos, de concepciones, y, por ejemplo, puede construir que seas más empático hacia ciertos casos al momento de litigar.

Yo firmemente creo que las manifestaciones artísticas y culturales son una buena manera, un ejemplo son los documentales para poder ayudar y construir procesos de defensa de derechos humanos, o procesos para analizar cómo está funcionando el Estado. También, y visto de la otra manera, aquellos artistas que no entienden que existe un mundo legal, o un mundo jurídico o un mundo político pues probablemente no van a poder impulsar de la manera más holística su trabajo, no que esté mal, pueden haber abogados que lo único que lean sean códigos, o como los contadores que solo leen el prontuario, o poetas que solo lean poesía… yo aspiro a una vida más holística.

8. Es sabido que, en gran medida, el éxito de su campaña obedece a Internet y el manejo de las nuevas tecnologías.

Conceptos como parlamento abierto, justicia abierta, transparencia y democratización de los medios parecen, al día de hoy, premisas básicas para fomentar un mejor entendimiento de nuestro entorno.

Sin embargo, en un país con 52 millones de personas en pobreza extrema, y donde solo 3 de cada 10 hogares tienen acceso a Internet, ¿cómo hacer compatible el acceso a las nuevas tecnologías con las graves desigualdades sociales y económicas? No crees, entonces que solo se hace política a través de Internet, solo para unos cuantos…
PK: Yo creo que no son excluyentes, si bien es cierto que los datos que planteas te genera una claridad respecto a una problemática mundial, también es cierto que el acceso a justicia abierta podría permitir que muchos casos prosperaran específicamente de esa gran mayoría, no necesariamente que estén litigados por las personas que se encuentran en situaciones de pobreza, pero sí por colectivos y organizaciones que se encarguen de llevar sus casos.

Un ejemplo, los de Wirikuta, o los casos de las graves violaciones de derechos humanos que existieron en Atenco…, todos estos procesos podrían haber sido llevados de manera mucho más expedita, mucho más abierta, y mucho más clara, y podrían servir de precedentes para otros casos.

Caso contrario es entender que la justicia abierta tiene como un componente burgués excluyente. Insisto, soy consciente de las tecnologías pero el hecho de que se pueda litigar estos casos con mayor celeridad, a mi me parece que genera beneficios sí, para quien puede comprar esos accesos, pero también para quien los usa de manera militante en otro tipo de aspectos.

Y creo yo que la justicia no abierta, a las personas que más termina jodiendo, son a las personas que siempre se jode la justicia. La justicia es selectiva en cuanto a quién tiene los mejores abogados, los mejores litigantes, o las mejores relaciones para hablarle al presidente del Supremo Tribunal de Justicia y decirle “échame la mano”, pero eso no lo tiene una persona. Y lo hemos platicado muchas veces con Susy, a veces el único bien público que pueden llegar a tener las personas, si lo hacemos bien, puede ser la justicia.

Entonces, yo creo que todo lo que apuntale una justicia abierta, accesible, expedita…, pues eso beneficia más a quien menos tiene.

A continuación, te diré una serie de nombres conceptos y por asociación me gustaría que respondas lo primero que se te venga a la mente:

ITESO Mi Universidad
Guadalajara Esperanza
Internet La revolución
Nicanor Parra Una isla
Justicia Abierta
Feminismos Discusiones
Jorge Drexler Guitarra
Correr Yo
Wikipolítica Amigos
La invención de Morel El mejor libro
Ada Colau Inspiración
Mole Mi comida favorita
Pedro Páramo Ese perro
#YoSoy132 Un inicio
Luis Buñuel Los olvidados
Juventud Ahora
In the mood for love Colores rojos
Democracia Ojalá
Derecho Nuestros
México Islas

Dónde trabajan los abogados No. 16

Una miscelanea es cualquier cosa, una combinación de todo y muchas cosas más. Pues bueno, nada mejor que este estanquillo que ofrece defensa jurídica y también sirve a manera de miscelanea…, por aquello de que no encuentre lo que estaba buscando a través de las formas jurídicas.

La foto es de Ciudad de México, hace algunos años.

Dónde trabajan los abogados No. 15

Quizá este despacho de abogados sea bueno para cuestiones civiles…, ortográficas, quién sabe.  Más vale ascesorarse bien antes de llamarlos. La foto me la envían desde el Estado de México.

Una lectura de la constitución a partir de Harry Potter

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Hoy cinco de febrero es día de la constitución mexicana, texto mágico. Literatura ficción. Algo no apto para muggles. Siguiendo esa lógica, entonces, realizaré una una lectura al estilo Harry Potter, a partir de los títulos de los libros del mago, condensando algunos artículos para su mejor entendimiento

  1. Harry Potter y las piedras preciosas en los yacimientos como dominio directo de la Nación (art. 27)
  2. Harry Potter y la cámara de diputados y la de senadores (art. 50)
  3. Harry Potter y el aprisionado por deudas de carácter puramente civil (art. 17)
  4. Harry Potter y la fisCALIZación Superior de la Federación (art. 79)
  5. Harry Potter y el orden público (art. 6)
  6. Harry Potter y el misterio del principio pro persona (art. 1)
  7. Harry Potter y las reliquias del constituyente de 1917 (preámbulo)

A propósito del día del abogado. A dos años de que abrí “Entre abogados te veas”

Hoy es doce de julio, hoy se celebra el día del abogado en México y en diversas partes del mundo. También, hace justo dos años hice público este blog. Ya he escrito sobre esta fecha, igualmente sobre este espacio. Y sin embargo, queda tanto por decir y por hacer.

Sobre la profesión, sobre el ejercicio de la abogacía, me limito a felicitar a todas aquellas abogadas y abogados comprometidos con una determinada visión social del derecho, que se niegan a contemplar a la profesión como negocio, que defienden a los pobres, y que no se condicionan a fungir como autómatas del sistema, sino que se implican con los derechos humanos y con la construcción de un entorno menos desigual.

Sobre el blog, desde que lo inicié dije que cuando llegara a las cincuenta mil visitas, compraría el dominio, me dejaría ayudar por alguien que sepa de informática, o invertiría en su diseño… Decía eso porque, sinceramente, pensé que nunca llegaría a dicha cifra, o porque estaba seguro que primero terminaría mi tesis (que es el evento que puse como límite para cerrar este blog). Pero, tal parece que me equivoqué. Teniendo casi cuarenta y cinco mil visitas en dos años, no me queda más que agradecer por su lectura, los comentarios y las críticas, y la difusión, sobre todo por darme motivos para no dejar de escribir ni un solo domingo.

8 preguntas sobre abogados (y algo más) a Nora Picasso

El pasado día sábado 23 de octubre de 2015, en su departamento en Bogotá, Colombia, tuve la oportunidad de entrevistar a Nora Estefanía Picasso Uvalle (Ciudad Victoria, México, 1990).

Screen Shot 2016-06-05 at 9.40.40 AMNora Picasso es abogada por la Facultad Libre de Derecho de Monterrey, y cuenta con una maestría en Derecho por la Universidad de Los Andes. Desde hace algunos años se ha venido especializando en temas de género y colectivos transexuales.

Desde que conozco a Nora, me ha llamado la atención que esta siempre ha estado interesada tanto en la academia y como en el ejercicio profesional, o en los colectivos sociales, sabiendo combinar así, lo que debe entenderse por una determinada concepción del derecho que tenga más bien finalidades prácticas. Un ejemplo bien relevante de esto, es la campaña #NoEsNormal misma que coordina desde enero de 2016, (que después han ido replicando distintas organizaciones en diferentes países) enfocada en concientizar y visibilizar las situaciones de acoso y discriminación que ocurren día a día en la vida universitaria.

La verdad es que cualquier cosa que escriba sobre Nora estará sesgada, pues la quiero mucho, quizá sea una de las personas que más quiera en mi vida. Esto no solo por lo vivido, sino porque, simple y sencillamente, solemos compartir una determinada visión sobre lo absurdo que resulta el mundo (generalmente reflejado a través de Facebook). Yo qué sé, Nora para mi es una de esas personas con las que uno se entiende sin hablar… (mentira, quizá ella sea una de las personas con la que más grupos comparto de WhatsApp), dijo Juan Villoro que la mejor forma de comunicación es la sonrisa, pues algo así, pero más estrafalario y tropical por que, sin lugar a dudas, el bullying ajeno resulta crucial para el fortalecimiento de nuestra amistad (esto último quizá lo heredamos de nuestro amigo y maestro Iván de la Garza).

No sé qué contar sobre Nora, pues las anécdotas jurídicas y no jurídicas abundan. Mmmm ah bueno, contaré una que se encuentra justo a mitad de camino. La del día que conocimos a mi grupo favorito de rock, Caifanes. Fue el 23 de septiembre de 2011, lo recuerdo clarito porque ha sido uno de los mejores días de mi vida.

caifa_22489Caifanes se separó en 1994 (¡ese fatídico año para los mexicanos!) y anunciaron su reencuentro a finales de 2010, solo para hacer dos conciertos en grandes festivales, uno en el Vive Latino y otro en Coachella. Obvio tenía que ir a los dos, al primero fui con Dino y Joss, al segundo con Gabs y Yorch. Increíbles ambas experiencias. Vamos…, un sueño cumplido para un fanático que pensó que nunca en su vida los vería en vivo. Después, de que bajó la euforia, y vieron lo rentable que es el fenómeno de la resurrección musical, Caifanes anunció una gira por México a partir de septiembre la cual, casualmente, iniciaría con dos fechas en Monterrey.

Recuerdo que al primer concierto no llegué emocionado ni ilusionado, sino con prisas y enojado porque a la pinche Nora se le hizo tarde y casi me pierdo el inicio, de hecho no tuve oportunidad ni de ver la mercancía pirata (que tanto me gusta comprar), ni de tomarme unas cervezas para llegar entonado. Al entrar corriendo a buscar nuestros lugares junto a varios amigos, me percato que justo en la fila de atrás a la de nosotros se encontraba una maestra de la Facultad en la que trabajo, quien además había sido nuestra profesora. Mi enojo se acrecentó pues no iba a poder ponerme borracho por guardar un poco las formas, ni tampoco subirme a las sillas a cantar el repertorio completo de los Caifanes por cuidar una cierta institucionalidad. Lo cierto es que comenzó el concierto…, y todo me dio igual. Un corcientazo, que unió generaciones y donde la menoscabada voz de Saúl Hernández se impuso antes los miles de espectadores que le hacíamos los coros.

Al final, ya cuando estaba ebrio, Nora, un tanto menos alcoholizada que yo, se acercó a saludar cordialmente a la profesora, y esta le comentó que algún familiar de ella que, a su vez, era familiar de alguien de la banda (o algo así) le había dado unos brazaletes para pasar al backstage, y que como ella tenía prisa por irse, nos las podía dar. Yo no entendía lo que pasaba pues entre la pena de saludar a la profesora en mi estado y mi confianza en que los Caifanes volvería a salir al escenario a tocar más canciones (obvio esto no sucedió), Nora tuvo que violentarme para que me diera cuenta de la gran oportunidad que teníamos. Así que me zarandeó, me habló fuerte, y fuimos con las pulseras de la profesora, para entrar a camerinos.

Screen Shot 2016-03-16 at 2.33.37 AMYa adentro, para nuestra fortuna, un afamado reportero musical de la localidad me confundió con un conocido suyo, y yo le seguí la corriente para que no pareciéramos los únicos colados. Recuerdo, que lo que pasó después a Nora le da un poco de pena, porque yo llegué agarrando cerveza, charlando con los familiares y amigos íntimos de los Caifanes, y hasta incluso con Diego Herrera, el tecladista y saxofonista de la banda (no sé qué mala conversación de esa de borrachos le estaba diciendo sobre las virtudes de correr los domingos). Nos quedamos hasta que conseguimos una foto con cada uno de los de la banda, el último fue Saúl, quien nos dijo: “Gracias por esperar”, y yo, todo emocionado y malacopa, le contesté: “Gracias a ustedes por volver”, y nos dimos un abrazo entre los tres que quedó inmortalizado en una memorable foto que hasta el día de hoy adorna mi escritorio. Más allá de lo increíble y fortuita que resultó esa madrugada, y a pesar de que el acuerdo era de que el primer día del concierto yo me ponía borracho y el segundo ella, resalto la paciencia de Nora no solo para aguantarme sino, y sobre todo, su capacidad para que sucedan cosas increíbles, para transformar realidades, me estoy poniendo potteriano (y también algo cursi), pero sí, algo hay de eso.

Las virtudes de Nora son muchas. Yo, sinceramente, creo que tiene eso que hace a un operador jurídico, un buen operador jurídico… Tiene intuición para el Derecho, tiene muy potencializado su razonamiento práctico, digamos que es buena para esto, es inteligente, y por eso mismo, nunca pero nunca veré a Nora charlando toda una noche sobre sentencias, o dejándose la vida en una discusión sobre conceptos jurídicos fundamentales, y eso, precisamente, devela su carácter divertido y relajado, que quizá en estos tiempos tenga muchísimo más valor que cualquier otra virtud. Pues, abusando de las citas de Villoro, sonreír se ha convertido en un acto subversivo.

Agradezco a Nora por la entrevista, por su confianza, y en general por tanto durante todos estos años. Nos vamos juntos, dirían, precisamente, los Caifanes.

A continuación las 8 preguntas sobre abogados, y algo más a Nora Picasso.


1. ¿Qué es lo primero que tienes en mente cuando escuchas la palabra abogado?

Nora Picasso (NP): Aburrido.

2. Menciona el primer abogado o abogada (no importando sean profesionales, profesores, políticos o bien personajes de literatura, series de televisión o cine) que se te venga en mente.

NP: Ruth Bader Ginsburg.

3. Si tuvieras la oportunidad de volver atrás en el tiempo, ¿volverías a estudiar derecho? ¿Por qué?

NP: No, o bueno sí, pero no solo Derecho. Haría doble programa con algo más, porque esta carrera por sí sola me parece insuficiente.

4. ¿Estás a favor o en contra del uso de la toga en la profesión?

NP: En contra, me parece que es una formalidad innecesaria y que llena de poder simbólico a alguien que probablemente debería estar en el mismo nivel, o en una relación muchísimo más horizontal con las persona, ¿sabes?, sólo refuerza esas relaciones jerárquicas y verticales y no creo que esa deba ser la posición de un juez o jueza.

5. En México, y en específico en Monterrey, existe un prototipo preponderante de abogado que por lo general se especializa en derecho mercantil, o comercial, y en tal sentido enfoca sus labores en la defensa de grandes empresas, de entidades financiaras, a través de sus propios departamentos jurídicos, o bien por medio de grandes despachos. ¿Qué opinión te merecen este tipo de abogados?

NP: No sé, no me gusta demonizar a quienes trabajan defendiendo esos grandes “intereses económicos”. Cada quien tiene su rol y sus metas en este mundo, al final, alguien tiene que defenderlos también a ellos. Lo que sí creo, es que a veces este tipo de actividad invisibiliza o “hace menos” a quienes se interesan por los temas sociales, desde “de eso no vas a vivir”, pasando por “mejor ponte a jalar (trabajar, para quienes no comparten el léxico)”, hasta “hay problemas más importantes que ese por el que tú peleas”, que generan un conflicto innecesario entre quienes ejercen el derecho desde distintos ámbitos. Lo mismo pasa con las personas que se dedican al activismo o causas sociales, no podemos andar por ahí ejerciendo superioridad moral. Que cada quien haga su parte, la haga bien y sin hacer menos a quienes no la comparten.

En otro sentido, algo que me parece importante evaluar, es el rol de estos abogados/as en el salón de clase. En muchos de los cursos que tomé (con sus lindas excepciones) los profesores te invitan a ser la mejor abogada… ¿cómo se logra esto? Haciendo lo mejor para tu cliente aun y cuando eso implique “pasar” por encima de alguien más: ¿tu cliente tenía que pagarle cincuenta mil pesos a un trabajador y lograste que únicamente le pagaran tres mil? ¡bien! ¿tu cliente tenía que pagar mil millones de pesos en impuestos pero constituiste no sé qué empresa en un paraíso fiscal y un montón de trucos más y lograste que solamente pagara quinientos mil pesos? ¡bien! ¿tu cliente quería construir un estadio de “primer mundo” aunque eso implique contaminar más la ciudad, modificar el caudal de un río y probablemente futuras inundaciones a los vecinos y lo lograste? ¡bien! Esta es la idea de éxito y sí, así es la vida y trabajo es trabajo, pero me parece importante pensar qué es lo que le transmitimos a las nuevas generaciones de abogados. Qué idea de éxito y bienestar estamos produciendo. Cómo esto contribuye a que nuestro país es lo que es en este momento.

6. A pesar de que, desde hace algunos años, la profesión jurídica se ha feminizado, resulta claro que el derecho es un campo preponderantemente machista y que invisibiliza a la mujer al momento de abordar temas relacionados con la exigibilidad de sus derechos. En tu experiencia, y sabiendo que durante algunos años estuviste litigando, ¿cuáles son los principales problemas que afronta una mujer al ejercer la abogacía?

NP: Antes de tratar de enlistar problemas concretos, quisiera anotar que para muchas personas no es claro que el derecho sea preponderantemente machista y que muchas veces invisibiliza a la mujer. Me parece que este es el problema número uno. Por el hecho de que a algunas mujeres nos ha ido bien y hemos logrado abrirnos campo en lugares que son generalmente masculinos, no quiere decir que así sea para todas. Sin embargo, estas excepciones hacen pensar a muchas personas que ésta es la regla. Ya podemos trabajar ¡¿qué más queremos?!… Dicen que a los jefes los escoge uno mismo, yo he tenido la fortuna de trabajar con personas que nunca me han hecho menos y que, al contrario, me han impulsado para llegar a donde estoy hoy. Esto no quiere decir, sin embargo, que yo haya estado exenta de situaciones en donde mi género ha sido un factor de trato desigual. Me parece que este debe ser el objetivo central de quienes nos interesamos por los temas de género relacionados con el ejercicio del derecho: visibilizar las problemáticas (de género) que viven miles de mujeres cada día.

¿Cuáles son los principales problemas que afronta una mujer en este tipo de ambientes? Recuerdo una vez que entré a trabajar a un lugar (no diré nombres) y en mi primer día escuché a uno de mis futuros compañeros de trabajo decirle al otro: ¿ya viste la nueva adquisición de la oficina?… Tengo compañeros de trabajo, amigos y conocidos que cuando les dicen que alguien (mujer) va a unirse a un proyecto/equipo/oficina lo primero que preguntan es: ¿está buena? A algunos les dará risa, a otros les parecerá un “beneficio” propio de “nuestro sexo” y habrá a quien le parezca irrelevante: a mí me molesta y me parece injusto que sea así. La sexualización de las mujeres es un fuerte problema y obstáculo en el mercado de trabajo.

Otro problema es el tema de la vida familiar vs. el trabajo. En estos tiempos, todavía no hemos encontrado el balance entre el tiempo que dedicamos al trabajo y el tiempo que le dedicamos a nuestras familias. Es claro que este aspecto aplica tanto para hombres como para mujeres, sin embargo, su impacto sí es diferenciado. Basta con revisar campañas como con todo respeto para darnos cuenta que, en últimas, las responsabilidades del hogar siguen siendo atribuidas a las mujeres. Esto ha generado fuertes disyuntivas para las mujeres que quieren, por un lado, ser exitosas en sus trabajos y/o actividades profesionales y, por otro lado, formar una familia. Aunque hay casos en los que las parejas han logrado llegar a acuerdos en los que ambas partes se encargan de las actividades del hogar, son muchas las mujeres que se ven obligadas a escoger entre una y otra.

7. Últimamente te has involucrado como abogada en temas relacionados con los colectivos trans. ¿Qué nos puedes contar sobre esto?

NP: Ha sido una experiencia que me ha hecho crecer mucho. Por un lado, mi único acercamiento al tema había sido desde una perspectiva meramente teórica, es decir, pura lectura. Si bien esto te da un panorama importante sobre la situación, no terminaba de aprehender la problemática real. Es hasta que tienes un amigo/amiga trans y la gente se queda viendo raro en la calle, o hasta que no te dejan entrar a un bar porque “no permiten travestis” que el problema se comienza a volver personal (por lo menos para mí). Durante el último año y medio he venido trabajando con mujeres trans trabajadoras sexuales en distintas zonas de Bogotá y población LGBT en la cárcel Modelo (también de Bogotá). Es impresionante la renuencia de los funcionarios de gobierno a llamarle a las mujeres trans como lo que son: mujeres. En la cárcel, por ejemplo, los guardias se refieren a ellas como “las maricas” y tienden a hablarles en masculino, aun y cuando muchas de estas mujeres ya tienen modificaciones corporales y todo lo que entra dentro del estereotipo de “femenino”. Hemos encontrado también que en temas de trabajo sexual, las mujeres trans son las más expuestas a violencia por parte de la policía (más que las mujeres cisgénero y hombres gays). En general, hay un desconocimiento y confusión entre la identidad de género y la orientación sexual, para muchas personas, las mujeres y hombres transgénero simplemente son hombres gays y mujeres lesbianas. Todo esto se sabe, sí, pero ahora lo siento más de cerca.

Por otro lado, esto me ha puesto a pensar sobre los alcances del feminismo, las teorías de la sexualidad y mi papel como feminista. Como sabes, la lucha transgénero y un sector del movimiento feminista han entrado varias veces en conflicto pues, para este sector, entre otras cosas, las mujeres trans representan un “peligro” en la medida en que su construcción muchas veces está basada en los estereotipos contra los que el feminismo lucha. Sin embargo, el género parece entrar por los ojos, y a las personas trans se les impone el deber de parecer más acorde con el género escogido. Pero esto, a su vez, nos lleva a darnos cuenta que no todas las personas trans se construyen igual y que hay quienes se construyen fuera de lo binario.

Hay sectores de la teoría feminista que reciben y apoyan la lucha trans, esto ha llevado también a la (re)conceptualización de lo que significa “ser mujer”. Si los genitales no nos definen, ¿cómo definir a las mujeres? A esto me refiero cuando hablo de los alcances del feminismo. En todo caso, me parece que el feminismo debe incluir la experiencia de las mujeres trans, que como cada experiencia (mujer de clase alta, mujer de clase baja, mujer indígena, mujer lesbiana, mujer con discapacidad, mujer negra, etcétera, etcétera) es una de las formas de ser mujer.

8. En un artículo que publicaste hace unos meses en Las2Orillas, defendiste una posición sobre el ejercicio de la prostitución. Una crítica que se te podría hacer es que ese tipo de trabajo termina por cosificar a las personas, contribuyendo a fortalecer las estructuras del neoliberalismo ¿Qué opinas al respecto?

NP: ¿Te puedo contestar con una pregunta? 

No.

¿Por que?

Bueno haz lo que quieras.

(Risas) 

¿Pero por qué cosificando? 

Al final de cuentas, dentro de los actuales esquemas de globalización, el trabajo antes que servir como fenómeno sociabilizador y emancipatorio, este se encarga de reducir a la persona para alienarlas dentro de los valores liberales. En ese sentido, tú propones una defensa de la prostitución cuando se ejerce bajo condiciones de libertad, autonomía, consentimiento, mmmm, bajo todos esos principios que fundamentan el capitalismo neoliberal. ¿No crees que la misma crítica que se le hace al abogado que está trabajando todo el día desde un gran despacho se le podría hacer al de la prostituta que está en la calle? 

Totalmente, pero tengo dos comentarios. En primer lugar, que el trabajo sexual, como cualquier otro trabajo, estaría inmerso en la lógica actual de mercado. En últimas, o por lo menos yo así lo creo, uno no puede “salirse del sistema”, en todo caso, sería encontrar lugares pequeños en donde se subvierten o se desestabilizan ciertos principios/conceptos. El primer paso, sin embargo, es que logre reconocer como trabajo y en esas estamos. En segundo lugar, que ese es el punto en el que estoy en desacuerdo con quienes se oponen al trabajo sexual. Estos frecuentemente argumentan que el trabajo sexual debería ser prohibido pues estas personas son “explotadas” y sus cuerpos “degradados”, como si el sistema laboral no fuera así. Si esa es la razón ¿por qué no nos causa igual indignación, por ejemplo, los mineros? ¿las empleadas domésticas (sobre todo aquellas que son de “planta”)? ¿cualquier persona que trabaje en condiciones insalubres y con horarios extendidos? ¿cuál es la diferencia entre el minero y la trabajadora sexual? Ambos lucran con su cuerpo, ambos corren riesgos en sus trabajos. En resumen: me parece una doble moral.

Con esto no quiero decir que la explotación o trata de personas no exista, ni tampoco niego que hay quienes ejercen el trabajo sexual por necesidad. Lo único que digo es que muchas veces somos condescendientes, nos causan lastima esas pobres mujeres que terminaron trabajando en eso (porque hasta eso, el trabajo sexual masculino es muy invisibilizado). Pero eso sí, no nos preocupamos por las causas que hacen que tres noches de ejercer el trabajo sexual para muchas sea lo equivalente a un mes de salario de cajera o de empleada doméstica. Nos molesta la consecuencia y se nos olvida la causa.

A continuación, te diré una serie de nombres conceptos y por asociación me gustaría que respondas lo primero que se te venga a la mente: 

Colombia Donde encontré mi lugar
Fernando Villarreal Gonda Brillante y divertidísimo
Universidad de los Andes Conocimiento y oportunidades
Frida Kahlo Mujer sufrida
Ciudad Victoria Pubertad
Dinorah Cantú Amar y sentir
Ángeles Abogados Mis inicios
The Good Wife Me dan ganas de ser abogada de verdad (jaja)
Iván de la Garza Mi maestro del alma
Bogotá Mi hogar
Rafael Pérez Gay El viejito neurótico que soy yo
PARCES Ser quien soy
Arrested Development Bob Bob Law
Gorditas Doña Tota Chicharrón en salsa verde
Harry Potter Hermione Granger
Janet Halley Decisiones responsables
Justicia Todo y nada
Facultad Libre de Derecho de Monterrey Donde conocí a grandes personas
Isabel Cristina Jaramillo Mi mentora
Derecho Cambio social (a veces)
México Amor de mis amores

Dónde trabajan los abogados No. 13

De un tiempo para acá, Los Simpsons han adquirido una cierta fama de oráculo, pues a lo largo de sus (hasta el momento) casi 600 capítulos es posible encontrar referencias (directas o indirectas) a importantes acontecimientos que han sucedido en la vida real de forma posterior a lo que ocurre en Springfield.

Al ser la serie animada de mayor duración en la historia de la televisión, tarde que temprano uno se da cuenta que todo, sí TODO está en Los Simpsons. Solo hace falta observar con atención. Un ejemplo más, esta vez jurídico…

Existe un clásico, y muy buen, episodio (dentro de la quinta temporada, en el año 1994), donde la familia requiere los servicios de un abogado, del gran Lionel Hutz. La primera escena donde aparece el despacho de este, es memorable, ya que en su anuncio publicitario, además de los tradicionales servicios jurídicos, también se ofrece la posibilidad de reparar calzado (de hecho, cuando aparece Hutz sale con un martillo y un zapato intentando colocarle una nueva suela).

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Pues más allá de la pluralidad de funciones que aguarda la abogacía, la idea hutziana de combinar la reparación de calzado y la defensa ante tribunales caló hondo en algunos abogados mexicanos, en específico del Estado de Zacatecas (la foto la tomó Nora Picasso hace ya algunos cuántos años).

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O quizá al revés, por aquello que se cuenta de que el Bumblebee Man, según esto, está inspirado en el Chapulín Colorado, una vez que Matt Groening vino a México y no entendía porqué causaba tanta risa.

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