Monthly Archives: September 2015

Eventos: Atienza en la Escuela Libre de Derecho y presentación en el ITAM del libro “Derechos políticos y democracia en México” coordinado por Rubén Becerra y Polo Gama

Tengo bien descuidada esta sección/función del blog. Creo que es un buen momento para intentar revivirla, pues este jueves 1 de octubre, antes del 2de octubrenoseolvida, si están en Ciudad de México, habrá un par de eventos para abogados que tienen buena pinta, y que pueden ser interesantes, y que aunque no sean propiamente sobre abogados, cuando uno le da un par de vueltas descubrirá que sí. O algo así… Eso o la tesis doctoral me consume lentamente. En fin.


El primero. Por la mañana, en la Escuela Libre de Derecho. Una conferencia de Manuel Atienza sobre la relevancia de la argumentación jurídica en la filosofía del derecho.

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El segundo. Por la tarde en el ITAM. La presentación del libro “Derechos políticos y democracia en México”, que fue coordinado por Rubén Enrique Becerra Rojasvértiz y, mi buen amigo, Leopoldo Gama. Lo comentarán, entre otros, Karina Ansolabehere de FLACSO, y el Magistrado de la Regional Monterrey TEPJF, Reyes Rodríguez Mondragón.

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Parecidos jurídicos razonables No. 3: Carlos Vaz Ferreira vs. Juan Gelman

Vas Ferreira vs. Gelman

El primero uruguayo, el segundo no, pero actúa como tal. Ambos con tremendo bigote. El primero, recientemente, rescatado por Manuel Atienza y compañía, para abordar cuestiones argumentativas antes de que se hablara de cuestiones argumentativas, “El precursor de los precursores”. El segundo, recientemente, traído a cuenta por el Sistema Interamericano, para resolver cuestiones de derechos humanos en relación a su nuera “Caso Gelman vs. Uruguay“, aun y cuando este había estado luchado por resolver cuestiones de derechos humanos antes de que existiera el Sistema Interamericano. El primero filósofo. El segundo poeta. Ambos productores de una escritura bastante clara y sensata. Del primero, su libro Lógica viva me ha servido mucho para mis temas. Del segundo, su poema “El juego en el que andamos” me ha servido mucho para muchas cosas.

Además de todo eso, a mi parecer, los dos son igualitos. De hecho, cada vez que veo a alguno de estos dos personajes, él uno me recuerda al otro, y al revés.

Eso. O de nueva cuenta cito a Fadanelli…, “al final, todos los viejos se parecen“.

Abogados defienden a villanos de Disney

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Una estrecha tradición dualistas generada por los antagonismos, donde las categorías importan más que sus propios contenidos, obliga indispensablemente a definirse. Negro o blanco. Liberal o conservador. Rico o pobre. Izquierda o derecha. Capitalista o socialista. Técnico o rudo. Bueno o malo. Héroe o villano.

Aquel lacónico versículo del evangelista Juan en el Apocalipsis (3:15-16), “…pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”, anuncia tajantemente, desde tiempos inmemoriales, ya no solamente lo limitado de las opciones, sino también la condena de los indefinidos.

En un mundo generalmente dividido en dos bandos, cualquier otra posibilidad que intente matizar lo que se plantea, es desplazada o reducida hacia alguna pauta concreta establecida con anterioridad.

Con “los buenos” no hay tanto problema. A un bueno se le quiere, se le estima, se le aprecia, se le dan los papeles protagónicos. La cuestión, es más bien con “los malos”.

Sinceramente, yo no creo que “los malos” sean tan malos ni que deban, ni tengan, que categorizarse como tales. Precisamente, fue Gilles Deleuze quien llamó a dicho fenómeno “síntesis disyuntivas”. Excluyendo la capacidad de afrontar una oposición, la existencia de elementos divergentes que obtienen su propia identidad a partir de la diferencia, vienen a provocar una ruptura en los procesos de alineación dual del discurso. Así se amplían las posibilidades para evitar asfixiar un tema que en principio ya se nos ha presentado sesgado. Pero bueno, esa es otra discusión.

Entonces, en relación con el objeto de estudio de este blog… ¿Defender o no defender criminales? ¿Merecen ser defendidos los villanos?

Hace unos días en Reddit se lanzó una pregunta, enfocada a los abogados que están en esta red social, que tuvo bastante respuestas, e incluso repercusiones en otros ámbitos externos al Interné.

La pregunta fue la siguiente: Abogados de Reddit, ¿cuál sería su defensa para los diferentes villanos de Disney?

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Entre más de 1000 respuestas, se encontraron unas bien interesante. Algunos diarios y portales en línea recopilaron las más llamativas…, y eso está bien, o sea no está mal como un ejercicio que refleja la imaginación y la creatividad en la profesión. Está interesante. Pero creo que también vale la pena llamar la atención sobre uno de los principales aspectos al momento de ejercer la abogacía. Es decir, el derecho a contar con un abogado, y sus consecuentes implicaciones morales.

Más allá de una determinada configuración social, o una predisposición sobre el imaginario colectivo, suele ser bastante común encontrar abogados que abiertamente declaran no defender a ciertas personas, ciertos “villanos”, por cuestión de principios, por que su ética profesional se los prohibe, porque al ser su profesión de índole liberal estos decidirán a quién y a quién no prestar sus servicios. O sea, al utilizar alguna de estas razones la problemática se puede obviar de manera más o menos sencilla. De ahí, que figuras como la de Jacques Vergès, de los denominados “Narcoabogados”, o incluso de los coyotes, tienen mucho potencial para teorizar. Ojo, digo potencial, porque lo cierto es que el factor económico, el dinero, es primordial en la elección de clientes. Por otro lado,  los abogados de oficio sería acaso también una figura que pueda ejemplificar esto de mejor manera, y que a la vez devela lo de el derecho a que toda persona cuente con un abogado.

La defensa de “los malos” cobra sentido cuando el mismo sistema genera estructuras que excluyen a los componentes que lo conforman. Los abogados como traductores de los intereses que se litigan juegan un rol crucial, rol que más allá de seguir diferenciando prototípicamente a sus implicados, debería empatarse con la corrección, o propulsión, del mismo sistema jurídico.

A veces, parecería que la moral es EL tema al momento de estudiar el ejercicio de la abogacía. No lo sé. Creo que el más llamativo sí que lo es. Pero no me queda claro si muchas de esas implicaciones morales realmente tienen un anclaje fáctico que verdaderamente pueda traducirse en comportamientos estándares, o directivas comunes al momento de ejercer la abogacía.

En fin, a continuación, y solo por no dejar, transcribo la traducción de algunas de las principales respuestas. Si les interesa, acá encuentran el link donde se desarrolló el ejercicio. Vale la pena echarle un vistazo a estas preguntas de manera completa pues la pinche imaginación de la gente no tiene límites, algunas llegan al grado de inventarse tramas, otros metatramas, rebatir argumentos, e incluso algunos se lo toman personal… Justo como cualquier abogado comprometido, antes que con la defensa propia y egotista de su cliente, con el fortalecimiento social del sistema de justicia.


El Rey León. Defensa de Scimagesar por la muerte de Mufasa. “El Rey León, Mufasa, fue asesinado por una estampida de ñus. No se puede negar que esto, a todas luces, fue una tragedia, tanto que Scar lloró la muerte de su propio hermano. Así, este antepuso su dolor personal para dar lugar a lo que necesitaba una nación.

Y ahora su sobrino, Simba, que misteriosamente se fue corriendo tras la muerte de su padre, ¿aparece y lo acusa de jugar sucio, muchos años más tarde?

Este muchachito que ha pasado su vida eludiendo cualquier tipo de responsabilidad, viviendo con una pareja de pervertidos, y haciendo sabrá Dios qué cosas, nunca ha tenido en mente conseguir un trabajo y de la noche a la mañana, se le ocurre regresar casa y comienza a hacer demandas.

Cuando su amoroso tío, Scar, simplemente se niega a entregar todo y sugiere que Simba se introduzca en un programa de rehabilitación, de repente empieza a tirar alrededor acusaciones salvajes.”


imgresLa Sirenita. Relación contractual entre Úrsula y Ariel. “Úrsula realizó un contrato con Ariel que no contaba con cláusula alguna que estipulara que ella no debía intervenir.

El contrato afirmaba que Ariel debía lograr que Eric se enamorara de ella sin su voz, y esta fracasó, y, por ende, tiene que pagar las consecuencias. No es culpa de Úrsula que Ariel no consultara con un abogado antes de firmar.”

“- Sin embargo, alguno también alegan que al momento de firmar el contrato Ariel era menor de edad, y por lo tanto no tenía representación legal para generar consecuencias jurídicas.”


La Bella y la Bestia. Defensa de Gastón por la captura de Bestia. “Gastón al ser un cazador profesional por naturaleza, antepuso su propia vida para combatir un salvaje en el pueblo. Con todo el derecho del mundo, conformó un grupo de valientes e intentó capturar a la amenaza.

La joven mujer que se encontraba con la Bestia puede ser considerada como rehén, su padre también, así como los sirvientes del mismo. Si Bella no hubiera tenido ese extraño fetiche hacia su captor, esta hubiera sido una gran historia de rescate.”


imgres-1Peter Pan. Defensa del Capitan Garfio. “El capitán fue provocado, e incitado a la violencia, por el señor Pan. Que su mano haya sido dada como alimento a un cocodrilo y que este haya sido desde entonces acechado por el tic tac de un cocodrilo durante años, le causó severos daños mentales. Peter Pan y sus niños perdidos victimizaron a mi cliente años antes de que él decidiera actuar en defensa propia.”


images-1Aladdín. Pruebas inválidas y defensa de Jafar. “Considerando que el genio tiene el poder de alterar arbitrariamente la realidad y las reglas de la física. No hay manera de probar definitivamente nada. Cada cosa que pasó desde que el genio apareció en escena se puede atribuir a un truco de magia. Todas las pruebas incriminatorias podría haber sido manipulada por el genio. Todos los testigos presenciales de los acontecimientos incriminatorios estaban viendo una ilusión de Jafar proyectada por el genio.”


Screen Shot 2015-09-20 at 8.58.04 PMFrozen. Defensa del príncipe Hans. “El intento de asesinato del príncipe Hans hacia la reina Elsa se realizó en nombre de la nación de Arrendelle, que ciertamente hubiera sufrido terribles sufriemientos y pérdidas económicas si el invierno se hubiera prolongado aún más”.


imgres-2101 dálmatas. Sobre Cruella Deville y su trato respecto a los animales“Cruella Deville actuo de forma legal y sobre todo dentro de lo que  su papel como Oficial de Control de Animales, debidamente nombrado, le permitía.

– Ella era rica y excéntrica, sencillamente utilizó su enorme finca para proporcionar un refugio a los dálmatas callejeros. No hay evidencia de lo contrario.”


8 preguntas sobre abogados (y algo más) a Paula Gastaldi

El pasado día viernes 17 de julio de 2015, en una cafetería atrás de la Puerta del Sol, denominada El Calamar, tuve la oportunidad de entrevistar a Paula Gastaldi (Córdoba, Argentina 1989), en compañía de su novio Maximiliano Giacomino y nuestra amiga Crestina de Castro.

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Paula y Alexy

Paula Gastaldi es licenciada en derecho por la Universidad de Córdoba, aunque sabe, y mucho, de filosofía. Preponderantemente ejerce (o bueno, ejercía) como abogada, no obstante también cuenta con un pie en la academia, pues desde hace tiempo es profesora auxiliar de Filosofía del Derecho en la Universidad Católica de Córdoba.

Paula es un sol, aunque al mismo tiempo también es una pinche bruja. Un magneto social, un repulsivo de dementores. Paula, Paulaner de cariño, es mi mejor amiga, así que cualquier cosa que escriba sobre ella, creo que no bastará para representarla de manera fiel. Puedo limitarme a decir que lo compartido a su lado durante más de dos meses en el marco de la Maestría en Argumentación Jurídica, organizado por la Universidad de Alicante, bastó para confirmar que el tiempo es un factor irrelevante al momento de erigir una amistad.

A diferencia de muchas amistades que ya he olvido cómo surgieron, o que no me explico su origen, con Paulaner tengo la fortuna de saber perfectamente la fecha y el lugar en que me hice su amigo. Fue tomando vino y comiendo papitas durante la madrugada del viernes 15 de mayo, afuera de la Villa Universitaria donde nos hospedamos en Alicante. Esto lo supe por cinco razones en concreto:

  • La primera. Por la manera cómo me describió a Marx. Cito: “Pero ché, si éste dividió al mundo en dos, cómo no leerlo”.
  • La segunda. Porque discutimos, con una pasión que no pudo levantar ningún tema jurídico, por ver quién era más fan de Harry Potter. Ella argumentaba que tradujo a mano los primeros capítulos del último libro para sus amigas, mientras salía la versión en castellano. Yo que me iba vestido a ver las películas y que mi cumpleaños es el mismo día que “The Chosen One“.
  • La tercera. Porque sabiendo que en unas pocas horas tendríamos la conferencia con Robert Alexy, ponderamos (sin utilizar la fórmula del peso (obviamente la versión ampliada)), y decidimos tomarnos hasta las molestias.
  • La cuarta. Porque como a eso de las seis de la mañana, cuando no quedaba más vino tinto en todo San Vicente del Raspeig, fuimos a robar una botella de una de nuestras compañeras de generación (la cual nunca repusimos, y por ello pedimos perdón, pero que estamos seguros ya nos la cobró la vida, con todo lo que perdimos durante nuestra estancia alicantina). Que después descorché con unas tijeras, provocando unas manchas moradas que, al día de hoy, todavía no salen de mis bermudas.
  • La quinta. Porque a las ocho, ocho y media, de la mañana comenzamos a cantar a todo pulmón canciones de Sabina, y, sin proponérnoslo, despertamos a varios compañeros del curso que estaban por iniciar su día.

Después de eso, y de que pasó la resaca, digo la cruda, recuerdo que pensé, “quiero a esta pinche loca para siempre en mi vida”. Y así fue. O por lo menos así está siendo, y estoy seguro que así será.

A pesar de su extrema argentinidad y de su barcelonismo, sinceramente yo le tengo fe en el campo jurídico y en la incidencia social a Paula Gastaldi. Esto, no solo por sus habilidades para argumentar, o sus conocimientos en deóntica jurídica, sino, y sobre todo, por su increíble manera de sentir al prójimo. De ayudar a uno, y no dejarlo abajo en sus peores momentos.

Ya he dicho en reiteradas ocasiones que para mi Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño, trata sobre la amistad. Sin embargo, otra de las (infinitas) lecturas que se puede hacer de dicha obra es aquella que resalta a los poetas que no escriben, es decir, a los verdaderos poetas, a aquellos que hacen de su vida un poema. Guardado sus debidas proporciones, algo así me ocurre con Paulaner y la filosofía jurídica. Mil veces preferiré un filósofo del derecho que antes que escribir aburridas teorías, se encargue de ponerlas en prácticas.

11831741_1462599997397355_4225503410413940961_nAgradezco a Paula por esta entrevista, por su alegría, por la manera de querer a sus perras, de ejercer la abogacía. Por su vehemencia al enfrentar a los hipócritas, a los machirulos, a los fachas. Por su irresponsabilidad, por ser parte medular del Equipo Responsable (1/6). Por idear, junto a Kari Carpintero, el diálogo ficticio en la última clase con Atienza. Por ayudarme a intentar atrapar una osa que se encontraba junto a un madroño en Madrid, por querer pagar una cubeta de pollo KFC con un labial, por tocar el piano con una botella de cerveza, por declararnos fan de Arjona (el primer Arjona, claro está), por rencontrarnos en su querida Córdoba y después en mi sibilino Monterrey, y, por qué no, por escribir algo un día juntos, ¿o no?

A continuación las 8 preguntas sobre abogados, y algo más a Paula Gastaldi.


1. ¿Qué es lo primero que tienes en mente cuando escuchas la palabra abogado?

Paula Gastaldi (PA): Compromiso por la justicia social.

2. Menciona el primer abogado o abogada (no importando sean profesionales, profesores, políticos o bien personajes de literatura, series de televisión o cine) que se te venga en mente.

PA: El abogado del diablo.

3. Si tuvieras la oportunidad de volver atrás en el tiempo, ¿volverías a estudiar derecho?

PA: Sí.

4. ¿Cómo llevas a cabo el ejercicio de la abogacía? ¿Tu forma particular de tratar con aquellas personas que necesitan tus servicios?

PA: Con mucha empatía. Casi sin posibilidad de despegarme de los problemas de las personas que requieren mis servicios. Cuando llego a casa, es como que ese problema pasa a ser el mío. Los libros recomiendan lo contrario.

5. ¿Deben los abogado saber lógica deóntica?

PA: Sí. Porque para ser un buen abogado no debes conocer únicamente de leyes, sino que necesitas contar con una profundidad lógica para saber cómo plantear los razonamientos sobre los que se erigen tus argumentos. Y también para detectar errores lógicos en razonamientos judiciales o de la contraparte.

6. ¿Estás a favor o en contra del uso de la toga en la profesión?

PA: En contra, porque me parece que el ritualismo hace que la abogacía se despegue de lo que realmente está hecha que es para hacer valer los derechos del cliente, y cuando más formal se demuestra más alejado de la realidad está.

7. ¿Qué rol tiene la moral dentro del ejercicio de la abogacía?

PA: Todo. Absolutamente todo. El buen abogado es el que tiene convicciones y razones morales las que soportan, y no meros fines materiales por lo que hace. De ahí que el abogado esté tan mal visto porque -en las generales de la ley- el abogado ve un caso exitoso porque le da mucha fama o éxito o porque le dá, materialmente hablando, una mejor vida.

Yo a mis clientes suelo decirles pacientes. Y es que imagínate: de tu accionar, del ejercicio de tu profesión, depende la vida de una persona. Un juicio puede llegar a ser muy cruel o agotante para una persona. Eso es tremendo y una gran responsabilidad. Exige la mayor entrega de uno.

El ejercicio inmoral de la abogacía hace que los derechos no se hagan valer. Por esa razón, lo es todo.

8. ¿Te parecen justificables las acciones ilegales, o alegales, que puede llegar a cometer un abogado en el ejercicio de su profesión para la consecución de ciertos fines?

PA: No. Justamente en razón del papel de la moral en el ejercicio de la abogacía. Sin moral el actuar del abogado se torna maquiavélico. Por más que sea la costumbre de ejercer (para algunos o mucho) justificando una práctica inmoral para la consecución de un buen resultado, la profesión no deja de ser una cuestión de medios. Siempre es una cuestión de medios. Por ejemplo, robar un expediente para dilatar un proceso le puede servir a mi cliente pero yo no lo haría. Puede que la contraparte lo haga, pero que muchos lo hagan no lo convierte en una “buena práctica”.

A continuación, te diré una serie de nombres conceptos y por asociación me gustaría que respondas lo primero que se te venga a la mente:

España Lo desconocido
Diego Maradona Un ídolo. Pero le hago muchas críticas a nivel humano
Córdoba Hogar
Carlos Santiago Nino Referente
Cristina Fernández Dolor
Europa Nostalgia
Manuel Atienza Respeto
Lógica deóntica Insuficiente
Forest Gump La necesidad de saber que se puede ser feliz con muy poco
Marx   Utopía: lo mejor
Clientes Pacientes
Las pastillas del abuelo Moda para muchos, pasión para mi
Justicia Por lo único que quiero vivir
Mauricio Macri Derecha asquerosa
Argentina Injusta
Constitucionalismo Necesario
Derecho Un camino, no el único. Refiriéndome a mis elecciones profesionales
Alicante Amigos
Constructivismo ético La única vía para avanzar

Entre abogados te veas… por Pedro Salazar Ugarte

011113_HIDRAImaginemos un villano de esos invencibles. No tipo Dart Vader, o Lord Voldemort, Úrsula la de La Sirenita, o Scarf en El Rey León, que aunque terribles, al final siempre pierden frente al bien y desaparecen. No. Uno de esos que como el mar, se va y siempre regresa. Se me ocurre evocar a alguien más bien de carácter mitológico, tipo el monstruo acuático llamado Hidra. O sea, que le cortan una cabeza, y le salen dos más, que se tiene la seguridad de que ya ha fallecido, y al final se levanta y vuelve a causar estragos. Acaso, otro ejemplo por el estilo también sería el pollo gigante de Family Guy que pelea con Peter Griffin cada temporada, y que aunque suele perder las batallas a muerte, de manera irremediable al final, cuando se cree que está inerte, abre un ojo y queda vivo (aunque convaleciente) para la próxima batalla. Bueno pues lo mismo con el tema de la colegiación de los abogados en México.

Cuando parece que el tema se ha calmado, pasa un buen tiempo, y así de la nada, ¡PUM!, este aparece intempestivamente y durante varias semanas, o incluso meses, hay que hablar sobre colegiación.

Chingaó. A mi el tema me cansa un poco, sobre todo por la manera como se suele abordar. Pero al mismo tiempo que me cansa, también me enoja, pues este tiene mucho, muchísimo, potencial, pero las formas fallan, se vuelve trivial, lo postulado hay que venderlo como remedio, y como solución a todos nuestros problemas jurídicos. Y que ni se nos ocurra estar  en contra porque es pecado. Y también hay que aplaudir y usar togas porque así tendremos mejores abogados. Bah.

Sin embargo, pues ahí hay que estar al pendiente de lo que se diga, y sobre todo preparados para lo que se venga.

Como esta semana fueron unos “foros” “públicos” en el Senado de la República para discutir las reformas sobre colegiación y certificación profesional, pensé que sería buena idea hacer a través de este espacio una especie de anti-foro, o sencillamente estar presentando visiones críticas, y disidentes, sobre la colegiación, un tipo de Semana de la colegiación en el blog. Pero la verdad es que ni me alcanzó el tiempo, ni tampoco me terminó de entusiasmar la idea. Igual mejor en las siguientes semanas voy presentando algunos de los materiales que encontré.

Escribí algo para un blog del CIDE que por acá lo encuentran (y que días después Oscar Cruz Barney también lo hizo pero en otro sentido). También se recuperaron en Borde Jurídico un par de escritos que me pidieron el año pasado sobre las reformas de colegiación y certificación, que en aquel entonces también estaban de moda y todos hablando de estas. Pero poco más.

Yo no lo sé. Yo no estoy en contra de la colegiación. Estoy en contra de cómo se ha planteado esta colegiación, y también de lo idealizada que está la profesión del abogado en el país. De que sea tan hermética, de que los clientes, y los usuarios de los abogados no tengan nada que ver en esto. Se necesita creatividad, y mucha para sortear los problemas del ejercicio de la abogacía en México. Pero pues esto no interesa. Habrá que sacar la reforma rapidito, y sobre la marcha ir viendo cómo fracasa, y cómo se adecua a la cultura jurídica. Todo mal. Todo improvisado, todo tarde. En fin, heme aquí otra vez hablando sobre colegiación, pido que me ignoren, tanto por mi desinterés, como por mi odio infundado. En todo caso, y ya que andamos en esto, recomiendo a Cecilia Martínez (abogada por la UDEM e investigadora del CEEAD), que hizo un excelente trabajo, en el marco de su maestría por el ITESM, sobre el tema. Ella sí sabe sobre esto, es más conciliadora que yo (no sé si esto necesariamente es algo bueno), y también más sensata (esto tampoco), y sobre todo más audaz y más clara (esto creo que sí) que muchos que, como yo, escriben sin ganas o escriben por escribir por la coyuntura, o porque en estas semanas el tema volvió . Ya le he dicho, y pedido, que me gustaría leer su opinión sobre lo que estamos viviendo pero pues quién sabe, como que no se anima (sí Cecilia. Si estás leyendo esto, interprétalo como una forma de presionarte).

Dentro de los muchos que están, que estamos, hablando sobre colegiación, lo hizo el director de Jurídicas de la UNAM, Pedrito Salazar, y me llamó la atención que el artículo editorial de su columna en El Universal la tituló igual que este blog, es decir Entre abogados te veas…

Ya he explicado el origen del nombre de mi blog, y también he dicho algunas cosas sobre este dicho. Y nada, sencillamente me hace gracia, haha. O sea me da poquita risa, pero poco más que comentar. Salazar es muy pero muy lúcido en sus temas de democracia, teoría del derecho, de constitucionalismo, pero pues bueno para esto de la colegiación, este mmm hmmm, pues más bien más de lo mismo, detectar problemas, justificarlos, pero dentro de las mismas fórmulas y esquemas en que se plantea el tema de colegiación, certificación, y ética en la profesión. Sinceramente me gustaría creer que con buenas intenciones basta, pero pues no, hay que teorizar, y entrarle de lleno, y socializar el derecho, y mil cosas más. Ahí queda. Más que por interés, escribo este post para dejar constancia de lo escrito por Salazar, y para seguir cumpliendo con la misión archivística de este blog sobre cualquier cosa que se produzca sobre abogados. De hecho, prueba de esto, es que no es domingo, de hecho es viernes por la noche y estoy posteando.

Screen Shot 2015-09-11 at 5.21.28 PMAhhh una última cosa. Poner un artículo titulado como este blog, dentro de este blog… Me recordó un reciente post de Chente Fernandez en su Facebook, al confesar que la pintura era otra de sus grandes pasiones, y compartir algo que pinto que era un retrato de él mismo. Hahaha. Vinception, dijeron poray. Bueno pues algo así. Hahaha.

A continuación, lo que escribe el autor en cuestión sobre la colegiación de los abogados en México. El artículo es de acceso libre, y acá encuentran el link. Como siempre, subrayo las ideas que me resultaron más interesantes.


pedrosalazarreEntre abogados te veas… 

Los abogados tenemos fama de “aves negras”, dice Cristian Courtis, que aparecen cuando hay problemas para obtener ventaja de la desgracia ajena. “Tiburones” ha llamado Magaloni a ciertos jurisconsultos que abusan de sus clientes y se enriquecen a sus costillas. Y todos sabemos que —si bien es incorrecto e injusto generalizar— ambas imágenes tienen asideros en la realidad. Lo que sucede es que los abogados intervienen con protagonismo en eventos que tienen que ver con bienes y valores muy sentidos para las personas: sus relaciones familiares, su patrimonio, su libertad, etcétera. Así que cuando adolecen de una formación técnica adecuada y, sobre todo, de un bagaje ético solvente pueden causar daños graves a la vida de sus clientes.

Por lo mismo, en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM estamos decididos a apoyar tres acciones estratégicas: la formación de abogados técnicamente sólidos, socialmente responsables y éticamente solventes; la certificación periódica de quienes han decidido ejercer la abogacía y la colegiación obligatoria. Son tres acciones distintas, necesarias en lo particular y complementarias en su conjunto.

Sobre el tema de la formación de los futuros abogados nos preocupa especialmente la proliferación de escuelas de Derecho sin la calidad académica y los estándares éticos necesarios. El Estado mexicano ha sido negligente en esta materia y estamos pagando un costo muy alto por ello. Esto es preocupante en sí mismo pero sobre todo lo es cuando se viven momentos de profunda transformación jurídica como los actuales.

Por lo que hace a la certificación pensamos que la libertad en el ejercicio profesional no debe mermar la calidad de los servicios y, por lo mismo, que es legítimo exigir que los profesionistas del Derecho demuestren que cuentan con conocimientos actualizados para realizar su tarea.

Finalmente, en lo que se refiere a la colegiación obligatoria, estamos convencidos de que esta es una pieza clave en el rompecabezas del ejercicio de la profesión jurídica. Me detengo en este punto. La colegiación es una medida estratégica para lograr el control ético, la independencia y la libertad de los abogados. Los colegios sirven como instancias para controlar el ejercicio de la profesión jurídica pero también —y esto es muy importante— para permitir su plena realización. No debemos olvidar que los abogados interactúan con actores poderosos y pueden afectar intereses sensibles. Por lo mismo, deben actuar bajo la exigencia y el acompañamiento de sus pares. De hecho, no es posible concebir a la certificación sin la colegiación y viceversa. 

A muchos nos preocupa cómo dar el paso del desorden actual hacia un sistema de certificación y colegiación obligatorias eficiente. Para lograrlo, si se aprueba la ley que lo permita (y que está en la mesa de los senadores), sería importante contar con una instancia implementadora que sea independiente de las autoridades del Estado y de las organizaciones de abogados existentes. Se trataría de una especie de “ómbusman de la abogacía”, que —como ha propuesto D. Valadés— podría denominarse “comisión nacional de ética forense” y que serviría para orientar el proceso de cambio. Dicha orientación tendría un carácter meramente ético o axiológico. Es decir, dicha instancia carecería de facultades vinculantes o punitivas. Su misión sería guiar el cambio, denunciar sus desviaciones, advertir problemas, emitir recomendaciones.

Es cierto que existen preocupaciones legítimas en torno a la propuesta de la Colegiación Obligatoria. Algunos dudan de sus efectos potenciales y otros temen la creación de monopolios poderosos. Estoy convencido de que la instancia propuesta serviría para evitar esas distorsiones. Su carácter sería transitorio pero jugaría un papel clave en la implementación de un proyecto que debe ser amplio, incluyente y verdaderamente nacional. Un proyecto para brindarle al país los abogados que necesita (y merece).

Dónde trabajan los abogados No. 11

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Despacho jurídico drive-thru. Lúgubre cortina metálica que adorna su fachada. Abajo de la misma, 5 especialidades rotuladas en un lindo tono azul pastel. Denominado “BUFFET. JURIDICO “EL NAHUAL” “(666)”.”

No recuerdo dónde encontré esta fotografía tomada en Ciudad de México, pero me parece fantástica.

Para aquellas personas que no lo sepan un “Nahual”, en mi país, sería un tipo brujo, o hechicero, que tiene la capacidad para transformarse (simbólicamente) en distintos animales. El concepto es de origen prehispánico, eso por un lado. Por el otro, lo del número seiscientos sesenta y seis, no me queda muy claro si el parte del nombre, o solo la referencia para encontrar este lugar. Este número, comúnmente asociado con la marca de la bestia, nace a partir de una referencia del libro del Apocalipsis en la Biblia. Creo que es la primera vez que lo encuentro asociado a un despacho jurídico. O sea, sí, El abogado del Diablo, y muchas más referencias culturales, pero en un sentido más bien fáctico, no recuerdo por el momento alguna otra.

Entonces: Abogados, trámites ante el SAT y el IMSS, chamanes, materia de amparo, animales, el maligno, asuntos administrativos. Bajo el cero y sí contiene. Las apariencias engañan…, el diablo (y los abogados) también.

Me recordó a algo así como la búsqueda del anticristo en la película de El día de la Bestia, pero protagonizada por abogados, o algo así.