Monthly Archives: April 2016

Viñeta sobre la especialidad de los abogados

'I'm a lawyer... my specialty is being overpaid.'

“Soy abogado… Mi especialidad es que me paguen de más”


Viñetas sobre abogados.

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Dónde trabajan los abogados No. 13

De un tiempo para acá, Los Simpsons han adquirido una cierta fama de oráculo, pues a lo largo de sus (hasta el momento) casi 600 capítulos es posible encontrar referencias (directas o indirectas) a importantes acontecimientos que han sucedido en la vida real de forma posterior a lo que ocurre en Springfield.

Al ser la serie animada de mayor duración en la historia de la televisión, tarde que temprano uno se da cuenta que todo, sí TODO está en Los Simpsons. Solo hace falta observar con atención. Un ejemplo más, esta vez jurídico…

Existe un clásico, y muy buen, episodio (dentro de la quinta temporada, en el año 1994), donde la familia requiere los servicios de un abogado, del gran Lionel Hutz. La primera escena donde aparece el despacho de este, es memorable, ya que en su anuncio publicitario, además de los tradicionales servicios jurídicos, también se ofrece la posibilidad de reparar calzado (de hecho, cuando aparece Hutz sale con un martillo y un zapato intentando colocarle una nueva suela).

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Pues más allá de la pluralidad de funciones que aguarda la abogacía, la idea hutziana de combinar la reparación de calzado y la defensa ante tribunales caló hondo en algunos abogados mexicanos, en específico del Estado de Zacatecas (la foto la tomó Nora Picasso hace ya algunos cuántos años).

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O quizá al revés, por aquello que se cuenta de que el Bumblebee Man, según esto, está inspirado en el Chapulín Colorado, una vez que Matt Groening vino a México y no entendía porqué causaba tanta risa.

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Avena Quaker, H. L. A. Hart, y magdalenas

41wyAFzd3tL._SX309_BO1,204,203,200_Estoy leyendo “A Life of H. L. A. Hart – The Nightmare and the Noble Dream”, la biografía sobre el afamado iuslósofo inglés H. L. A. Hart, escrita por la profesora de Teoría Jurídica de la London School of Economics, Nicola Lacey.

Hay muchos, pero demasiadas, datos y anécdotas bien interesantes, bien densos y bien bonitos sobre la vida de Herbert Lionel Adolphus. Cuestiones muy cabronas que tal vez, pero solo tal vez, así puedan explicar no solo la composición de sus teorías sino el porqué de las mismas.

Yo, claramente, comparto esa idea de que resulta difícil explicar una obra sin su contexto, es decir, me cuesta trabajo entender a un autor sin saber, más o menos, qué vivió dicho autor. En general, la biografía gustó, pero unos cuantos se quejaron de que es demasiado íntima y que revela cosas que están demás para comprender al gran personaje que fue Hart. Yo discrepo. Lo que llevo leído me parece bien pertinente y sobre todo construido a partir de una narrativa bastante entretenida. Hace unas semanas que estaba investigando sobre Eduardo García Máynez, me encontré un par de trabajos donde (según esto por respeto) los autores se excusaban de presentar detalles biográficos de dicho filósofo mexicano, debido a que el mismo nunca quiso, ni le interesó, combinar su vida privada con su trabajo intelectual. Cada quién, pero sinceramente, no encuentro que no exista correlación entre ambas facetas, las cuales antes de ser excluyentes, son más bien complementarias. En fin.

imgres-1Lo que llevo leído de la biografía de Hart, ya me da para hacer una lista de random facts sobre el mismo. ¡Tremendo! Desde su afición a la caza, la relación con su mujer, sus múltiples trabajos (resalta cuando fue parte de los servicios de inteligencia durante la Segunda Guerra), pasando por sus preferencias sexuales, el doctorado que le otorgó la UNAM (¿?), la grave depresión que sufrió al final de su vida, hasta su faceta más política involucrándose en organizaciones no gubernamentales, como Greenpeace y Amnistía.

Vale la pena transcribir una frase, sobre su mayor obra The Concept of Law, que le dijo Hart a William Twining cuando se conocieron: “Estaré feliz de hablar sobre cualquier tema contigo, siempre y cuando no sea sobre ese desdichado libro”.


Me centro en sus gustos literarios, los cuales al final de su vida, por su delicado estado de salud, pudo dedicarles más tiempo. De hecho, según su biógrafa, cuentan quienes conocieron a Hart que recomendarle un libro era dificilísimo porque antes ya lo había leído todo.

Dentro de sus “clásicos” preferidos resaltan: Dickens, Austen, James, Eliot, Yeats, Hardy, Shelley. Contemporáneos solo se mencionan dos: Nadine Gordimer y Richard Holmes.

Extrañamente no se menciona en la biografía, pero Proust era otro de los predilectos de Hart. Tanto así que cada 10 años leía completo En busca del tiempo perdido. Sí, completo. Las 7 novelas que conforman uno de los proyectos literarios más grandes del siglo XX. ¡CASI TRES MIL PÁGINAS!

Yo, sinceramente, no he podido con el francés. De hecho, no conozco a mucha gente que haya podido con dicha empresa. Sin embargo, por poser, naif y fantonche, alguna vez aprovechando algún taller literario que tomé, estudié lo de la famosa “magdalena de Proust”, ahora en terminología hipster “el muffin de Proust”.

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Una transcripción, que estoy seguro, no es fiable, pero sirve, es la siguiente:

En el mismo instante en que ese sorbo de té mezclado con sabor a pastel tocó mi paladar… el recuerdo se hizo presente… Era el mismo sabor de aquella magdalena que mi tía me daba los sábados por la mañana. Tan pronto como reconocí los sabores de aquella magdalena… apareció la casa gris y su fachada, y con la casa la ciudad, la plaza a la que se me enviaba antes del mediodía, las calles…

De qué va esta parte de la novela de En busca del tiempo perdido, precisamente, de eso. Del tiempo, de la memoria, de evocar y recordar, que no es lo mismo pero es parecido. De la conjunción física y mental que uno puedes llegar a asociar.

En fin, o sea, pésima mi descripción de la escena de la magdalena proustiana, que me delata como alguien que no ha leído dicha obra. Pero bueno, traigo esto a juego, porque en otro libro sobre el legado de Hart, el filósofo John Finnis (quien precisamente relata lo de Hart sobre la lectura por décadas de Proust), menciona algo muy curioso pero bien revelador, que es el motivo del porqué Herbert Lionel Adolphus Hart se interesó por la filosofía desde temprana edad.

La respuesta: Un paquete de cereales de avena para el desayuno.

No es broma. Según cuenta Finnis, desde la década de 1890 los paquetes de avena Quaker tenían dibujado un robusto y típico cuáquero sosteniendo un paquete de avena Quaker que tenía dibujado un robusto y típico cuáquero sosteniendo un paquete de avena Qualer… y así hasta el infinito.

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Al parecer así era, o algo así, la etiqueta a la que hace referencia la anécdota.

Poco es sabido pero existen trabajos hartianos sobre leyes autorreferenciales, que a la vez se complementan con la popular distinción entre el punto de vista interno y el punto de vista externo.

A mi la anécdota me parece fantástica, y la relación entre la lectura de Proust y el paquete de cereal de avena más que manifiesta.

Nos negamos a darle importancia a pequeñas cosas que terminan definiendo el rumbo de nuestras vidas.

P.D. No se burlen de aquellos que desayunan leyendo la caja del cereal.

8 preguntas sobre abogados (y algo más) a Adriana Muro

El pasado día viernes 22 de octubre de 2015, en el restaurante Madre en la Candelaria, en el centro de Bogotá, Colombia, tuve la oportunidad de entrevistar a Adriana Muro Polo (Ciudad de México, México, 1986).

UDUrjbHV_400x400Adriana Muro, es abogada por la Universidad Iberoamericana (IBERO), y Maestra en Derechos Humanos y Democratización por la Universidad Externado de Colombia. Actualmente radica en Bogotá, desempeñándose profesionalmente como socia de “ELEMENTA, Consultoría en Derechos”, y también siendo parte de la Universidad Sergio Arboleda.

A Adriana, @adrianawall, la Wall para algunos, la Muro para otros, no tengo la certeza, pues mi memoria es más bien engañosa y poco confiable (el problema no es ser olvidadizo, sino olvidar, dijo Murakami, (ay ajá)), pero creo, ojo, creo, que la conocí por dos ámbitos distintos pero coincidentes.

El primero más bien etéreo y poco sensato, Twitter. O sea, como a todos esos avatares sin rostro ni cuerpo que allá por dos mil diez, o quizá años antes, andábamos en dicha red social, sin conocernos pero en los mismos temas. Incluso, me acuerdo que algunos de los primeros tuits coincidentes, de los primeros #hashtags comunes, eran para apoyar la postulación de Emilio Álvarez Icaza para presidir la Comisión Nacional de Derechos Humanos, o para informar sobre la comparecencia de Ministros para la Suprema Corte cuando quedó seleccionado Justice Zaldivar, o sobre el matrimonio igualitario, o respecto al proceso de reforma constitucional en materia de derechos humanos… Da igual, el caso es que estuvo chido saberse parte de un grupo, o bueno no propiamente un grupo, pero saberse por lo menos no solos, es decir saber que existían otras personas que estudiaban Derecho en México con afinidades ideológicas sobre diferentes temas.

El segundo más bien fáctico y también poco sensato, el Moot Court de American University en Washington, D.C. A manera de tradición, la competencia que organiza la Academia de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario sirve para aglutinar muchas personas de todo el mundo que están en sintonía no solo con los temas derechohumaneros, sino también con unas pinches ganas de pasar un buen (cuasi) verano en Estados Unidos. Entonces, en varios años ahí me encontré con Adriana, no sé si como participantes, o coaches, o jueces, o cualquier cosa, pero el caso es que además de las buenas relaciones entre la IBERO y la Facultad Libre de Derecho de Monterrey (FLDM), y de los amigos en común, existen puntos de encuentro más allá de cuestiones jurídicas e institucionales que resultan más provechos, armonizadores, y perdurables… Me refiero a temas como el fútbol, la música, la literatura, la fiesta, o tal vez, pero solo tal vez, al simple hecho de ser jóvenes. Quién sabe.

En ese sentido, aunque han sido más bien pocas las veces que he coincidido con Adriana (más allá de estar en un lugar ruidoso, estar alcoholizados, o hablando de moot courts), la afinidad sospecho es manifiesta. El pinche tiempo es relativo y como tal no hace falta conocer a alguien durante muchos años, o compartir una vida para saber de las potencialidades comunes que aguardan las personas. Eso, o la verdad es que a mi me basta con saber que si escucha CaféTacvba, o lee Roberto Bolaño, seguro es alguien con quien quiero gastar mi tiempo. Pero si además trabaja por los derechos humanos, escribe (en Nexos, o en revistas científicas, o en publicaciones independientes), o da clases en distintas Universidades, pues bueno ya está, no hay mucho más que agregar.

Agradezco a Adriana por la entrevista, por su tiempo, por lo compartido, por lo que compartiremos, pero sobre todo por compartir la causa (sin tener que sufrirla para ser parte de la misma, como bien lo dice ella).

A continuación las 8 preguntas sobre abogados, y algo más a Adriana Muro.


1. ¿Qué es lo primero que tienes en mente cuando escuchas la palabra abogado?

Adriana Muro (AM): Simulación.

2.Menciona el primer abogado o abogada (no importando sean profesionales, profesores, políticos o bien personajes de literatura, series de televisión o cine) que se te venga en mente.

AM: Boaventura de Sousa Santos.

3. Si tuvieras la oportunidad de volver atrás en el tiempo, ¿volverías a estudiar derecho?

AM: Sí, porque cuando empecé no estaba segura de lo que quería, y hoy creo que estoy más segura que nunca que el Derecho es lo que yo tenía que hacer.

4. ¿Estás a favor o en contra del uso de la toga en la profesión?

AM: La toga entiendo busca legitimar una especie de solemnidad en la profesión, sin embargo considero que actualmente más que solemnidad las y los abogados debemos optar por ganarnos la credibilidad de quien confía en nosotros.

5. ¿Cuáles son las principales diferencias que has encontrado entre el ejercicio de la abogacía en México y en Colombia?

AM: Creo que académicamente me dio una preparación muchísimo más profunda y sólida, y no sé si es un poco también porque yo crecí en un ámbito del Derecho que no estaba comprometido con derechos humanos, y mi primer acercamiento en Colombia fue ese… Puede ser por el contexto colombiano, pero yo veo mucho más compromiso y mucho más entendimiento del Derecho como herramienta de cambio social aquí en Colombia que en México.

6. ¿Qué fue lo que te hizo involucrarte en el campo de los derechos humanos?

AM: Fueron los concursos de derechos humanos los que me salvaron y me hicieron darme cuenta que la insuficiencia académica y técnica que yo veía en mi Universidad la podía rescatarla a través de los derechos humanos. Fue un poco accidental, no lo voy a negar pero sí fue eso lo que me hizo seguir, y así pude comprometerme un poco con esa causa que no era mía pero que sentía que tenía que serlo.

7. ¿Deben los abogados conocer sobre el sistema interamericano de protección de derechos humanos?

AM: Sí, pero creo que es una herramienta más. En estos últimos años me he dado cuenta que el Sistema Interamericano no tiene la última palabra, ni la mejor, que es un Sistema que se agota muy rápido, pero creo que para el ejercicio de la abogacía es primordial.

8. En México después de la reforma en materia de derechos humanos de 2011, la constante discusión del 133 constitucional, el caso Radilla, y de otros acontecimientos relacionados con temas de derecho internacional, parecería reinar una especia de confusión generalizada donde cada quien entiende lo que mejor le conviene. Se me ocurre, por ejemplo, hace unos meses cuando algunos senadores defendieron la designación del ahora ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Eduardo Medina Mora, alegando el principio pro persona, para solventar uno de los requisitos constitucionales exigidos para dicho cargo.

 Como abogada radicada en Colombia, y tomando un poco de distancia sobre lo que ocurre en nuestro país, ¿cuál es tu impresión sobre este fenómeno?

AM: Creo que ha sido un fenómeno extraño, parecería que fue un fenómeno positivo esta reforma y te lo digo porque me tocó ser parte al final y conocer a la gente que lucho durante diez años por esa reforma que se consolidó en el artículo primer constitucional. Sin embargo, me parece que la falta de conocimiento en derechos humanos hace que existan pronunciamientos como los que dices de Medina Mora, o los de en su tiempo del ministro Aguirre Anguiano. Me parece que la confusión radica en los altos mandos, dentro del Ejecutivo, Legislativo y Judicial hay mucho desconocimiento y sobre todo, mucha esquizofrenia.

A veces siento que esa reforma trajo cosas buenas pero también considero que la ignorancia hace que en ocasiones se prostituyan los principios que sustentan la protección de los derechos humanos.

A continuación, te diré una serie de nombres conceptos y por asociación me gustaría que respondas lo primero que se te venga a la mente: 

Colombia Mi segundo hogar
IBERO

Lo mejor y lo peor de mis mundos. Lo que no me gusta de dónde crecí y lo que me dio la oportunidad de desarrollarme profesionalmente.

Chicharito Hernández

Yo le tengo mucho cariño al Chicharito por mi mexicana que llevo dentro, por el que siempre tendremos que sentirnos orgullosos, aunque estemos bien o estemos mal, seamos banca o metamos dos goles en la Champions, estamos presentes

Latinoamérica

Contrastes

Universidad Externado

Donde aprendí muchas cosas de las que me faltaban académicamente hablando.

Ayotzinapa

Vergüenza, pena, pero también una oportunidad de cambiar las cosas

Roberto Bolaño

El escritor que me hizo soñar muchas noches con Arturo Belano. A Bolaño me lo presentó una persona que quise mucho, se convirtió en mi autor favorito.

Carlos Vives Felicidad
SCJN

Amor apache. Siempre voy a creer en la Suprema Corte y siempre la voy a criticar

Bogotá La ciudad que me enseñó a creer
ELEMENTA

Una segunda oportunidad. Un proyecto de amistad, de tratar de cambiar las cosas y reivindicar la causa de los derechos humanos

Tacos Lo que más extraño
SIDH

Lo que me abrió las puertas al tema de los derechos humanos y, al mismo tiempo, lo que hoy más critico

Café Tacvba

El pedacito de México que siempre llevo a todos lados

Justicia

Palabra que durante toda mi vida buscaré su significado

OITNB Repensar el feminismo
Mezcal

Un trago que me incita a compartir de donde yo soy

Simona

La que me dio el sentido de la responsabilidad y cariño a los animales. La que nunca me ha dejado sentirme sola

Derecho Para lo que llegué a Colombia
México Mi lugar favorito